Álvaro Arbeloa, entrenador del Real Madrid, que se enfrenta al Benfica este miércoles en la última jornada de la fase de liguilla de la Champions, se comparó en la sala de prensa del estadio da Luz, en Lisboa. El salmantino comenzó a devolviendo las cariñosas palabras a Mourinho que le dedicó el luso horas antes: “No me perdía la rueda de prensa del míster cuando era jugador y tampoco hoy. Para mí es un orgullo tremendo todo lo que ha dicho de mí. Emocionado y feliz porque José ha sido mucho más que un entrenador a todos los niveles. Sobre todo en lo personal y hoy lo considera un gran amigo y le agradezco todas las palabras. Rengo ganas de verle y de darle un abrazo. Por eso Mourinho siempre ha sido, es y será ‘uno di noi'”.
“Es un espejo, lo dije el primer día. No habrá nunca nadie como Mourinho y quien quiera imitarle va a fracasar. Mi éxito será ser yo mismo y dentro de eso hay una parte importante de la influencia que tuve José en mí y todo lo que pude aprender de él en lo futbolístico, táctico, comunicativo… Sé lo competitivo que es y querrá ganar el partido”, añadió el madridista. Sobre su relación con el portugués confesó que “hemos mantenido el contacto, he tratado de molestarle lo menos posible. Es un amigo al que puedo llamar a las tres de la mañana y seguro que me cogería el teléfono. Hemos mantenido el contacto sin ser muy pesado”.
El vestuario
Arbeloa también hizo un diagnóstico sobre lo que se ha encontrado en el vestuario estos quince días: “Desde que he llegado he visto un grupo muy comprometido, muy predispuestos a escuchar y trabajar. Y creo que eso es lo que se está viendo. Tenemos mucho margen de mejora. A día de hoy tiene mucho mérito todo lo que están haciendo los jugadores con un entrenador nuevo”.
El técnico se refirió puntualmente a Bellinghamdel que dijo que “no ha sido una sorpresa. Desde que llegó he visto a un jugador con una calidad y unas condiciones excepcionales. Pero más allá he visto un jugador que quiere ser líder. Está corriendo lo que no está escrito. El otro día le tuve que decir ‘Deja de correr’. Estoy muy orgulloso de tener un jugador como Bellingham. Es capaz de hacer muchas cosas. Va a ser la piedra piramidal del Real Madrid los próximos años”.
Y conclusiones advirtiendo por qué sí ha querido que el equipo se entrenase en el campo rival el día antes, cosa que no pasaba con Xabi Alonso. “Me parecía importante entrenar hoy aquí en el campo y sentir la importancia de estos puntos y del rival que tenemos enfrente. Por eso lo he decidido así”, apuntaba. Para concluir recordando que “aquí en Lisboa se ganó la Décima en el 2014 y fue el inicio de una era. Tiene que traer buenos recuerdos a todos”.
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