Diferencia abismal entre el número uno y la trece del mundo. La que impone en estos momentos un tenista de otro mundo, imparable cuando el juego y la confianza le acompañan, y un rival de talla internacional, de mucha calidad, pero más humano que este fenómeno diferencial llamado Carlos Alcaraz.
El español, 22 años y nº 1 mundial, aniquiló al noruego Casper Ruud27 años y nº 13, por 6-1 y 7-6 (2) en 1h.30′. Una exhibición de fortaleza de Alcaraz, con mucha genialidad, potencia y también concentración para pelear por cada punto. Atacó mucho y bien, desesperó a su oponente con sus contragolpes. El primer set fue sublime. Bajó revoluciones en el segundo, creció más el rival, pero siempre manteniendo el control. Especialmente con una seguridad total con su saque.
Una actuación completa del bicampeón del torneo, en 2022 y 2023, que llega por quinta edición consecutiva a cuartos de final, que juega ya hoy jueves frente a otro hombre en el palmarés del Masters 1000 ATP de Indian Wells, el británico Cameron Norrie, zurdo de 30 años y nº 29, dominador en 2021 y una pesadilla para los australianos en esta ocasión. Tras haber liquidado a Álex de Miñaur, lo tuvo fácil con el ‘qualy Rinky Hijikataa quien superó por 6-4 y 6-2.
Norrie, verdugo de Alcaraz en París
A prueba la condición de invicto de Alcaraz, que ya suma quince victorias esta temporada. El campeón del Open de Australia y Doha tendrá muy en cuenta que Cam Norrie fue su verdugo en el último ‘indoor’ de París, por 4-6, 6-3 y 6-4. Su peor resultado desde abril, el único torneo, de 13, en el que no llegó a la final.
Aunque el balance general sea favorable a Alcaraz por 5-3, como ya es de 6-1 contra Casper Ruud. Sigue intocable el murciano en torneos sobre pista dura y al aire libre: racha de 33, igualando en el cuarto puesto de las mejores series a Novak Djokovic y Rod Laver. Por delante, cerca, las 34 de Pete Sampras. A continuación, Federer con 46, liderando Jimmy Connors con 55. Alcaraz no pierde desde hace un año, aquella segunda ronda de Miami ante David Goffin que hizo mucho daño en el instante, que invitó a una catarsis que impulsó a Alcaraz a una larga y brillante etapa, que no quiere cerrar.
Estuvo excelso con el saque, ganando 29 de 33 puntos con el primer saque. Un pleno alucinante, aunque no desmerece su porcentaje con el segundo: 10 de 15. Únicamente siete puntos perdidos con el servicio. Máxima efectividad.
Su festival del primer set apabulló a un Ruud sin tiempo para responder una bola tan rápida. Todo un finalista de Grand Slam, acorralado, sólo con el saque directo como solución (hizo 8 aces). Sin la opción, además, de hacer un saque-red kamikaze que sí dio buenos frutos a Arthur Rinderknech en el partido anterior. La pérdida de un set ante el francés aún espoleó a Alcaraz, que a cada ronda consolida más su juego, para llegar en apogeo en el sprint por el trofeo.
