Después de horas de incertidumbre sobre su participación, Lionel Messi ingresó junto a Donald Trump al salón de la Casa Blanca donde el presidente de Estados Unidos recibió al plantel del Inter Miami para celebrar el título obtenido en la pasada temporada de la MLS.
Estuvo acompañado por el dueño de la franquicia, Jorge Mas, en el marco de una visita que provocó revuelo y expectativa por la lejanía que el 10 argentino suele tener con la política.
El plantel de Las Garzas esperaba formado en tres filas y escalonados, detrás del atril donde el mandatario norteamericano dio su discurso.
Instantes después, ante una multitud dentro del opulento salón en 1600 Pennsylvania Avenue NW, Washington DC, Messi entró caminando junto a Trump y Mas. Se ubicó luego a un costado del republicano, en un segundo plano y un paso por delante de sus compañeros.
Una camiseta con el número 47 (que caracteriza el actual mandato presidencial de Trump) estaba posada sobre una mesa.
Al costado de la camiseta había además una pelota color rosael mismo del ahora defensor del título en la MLS y el trofeoque fue fabricado por la icónica empresa Tiffany y está hecho de plata esterlina con detalles en oro de 24 quilates. El Philip F. Anschutz, nombrado en honor al cofundador de la MLS, fue espectador de lujo del esperado encuentro, a 98 días del inicio del Mundial en Estados Unidos, México y Canadá.
“¿Sabes quién viene hoy?, me dijo mi hijo. Mirá que estoy con muchos temas, le respondí. Es Lionel Messi. Cómo no. Es un honor decir lo que ningún presidente ha dicho antes: Bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi. Mi hijo es un gran fanático tuyo y de (Cristiano) Ronaldo”, bromeó Trump, que en noviembre pasado había recibido al portugués en la Casa Blanca. Ningún otro jefe de Estado recibió a ambos.
“Es un honor recibir al equipo campeón”, agregó después.
Es habitual en Estados Unidos que el jefe de Estado reciba al equipo campeón de los deportes más importantes. No es obligatorio, pero es casi una tradición a la que se negó, por ejemplo, el seleccionado de fútbol femenino, campeón del mundo en 2019. Dos años antes, Trump le retiró la invitación a Golden State Warriors, vigente campeón de la NBA, después de que Stephen Curry titubeara sobre si asistiría o no a la Casa Blanca.
Una de las visitas más recientes de un equipo campeón ocurrió el 24 de febrero, cuando Trump recibió al seleccionado masculino de hockey sobre hielo tras la obtención de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026.
Tras el subcampeonato obtenido en el Mundial 2014, en Brasil, Lionel Messi encabezó a la delegación argentina que fue recibida por Cristina Kirchner al día siguiente del 0-1 con Alemania. Luego de ganar el Mundial 2022 en Qatar, el equipo de Lionel Scaloni decidió no mostrarse con el entonces presidente, Alberto Fernández. Tampoco lo hizo tras ganar la Copa América en 2021 y 2024.
