“UnI uno por ciento de posibilidades, 99% de fe”, había posteado Lamine Yamal antes del partido contra el Atlético. El ’10’ firmó una tarjeta con 14 regatas de 19 completadas. Lo hizo todo, como sus compañeros. Tal vez por eso decidiese irse rápido al vestuario y casi ni quedarse a saludar a la afición. Devastado. Es un ganador. Como dijo Flick, los jugadores del Barça dieron más del 100%. Y hasta se corrieron riesgos con jugadores como Pedri. El Barça tuvo más del 70% de posesión. Y la supo aprovechar. Disparó hasta 21 veces. Murió en la orilla pero se demostró que, pese a ausencias fundamentales como las de Lewandowski o De Jong, es capaz de someter a grandes equipos porque tiene fútbol, alternativas ofensivas y una pasión, inyectada por Flick, que le convierte en un colectivo que transmite grandes dosis de emotividad. Se llevó un subidón de autoestima y se conectó con su afición. Algunos comprobaron que el Camp Nou ya está listo para generar grandes ambientes. Pero también es cierto que quedó fuera de la Copa…
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