La justicia ha dictado sentencia por una de las derivadas del caso Barçagate. El Juzgado de lo Penal número 4 de Barcelona ha condenado al expresidente Josep Maria Bartomeu ya su exmano derecha en el club, Jaume Masferrer, al pago de una multa de 6.000 euros por lesionar al empresario Jaume Roures, fundador de Mediapro. El juzgado consideró probado que ambos contrataron, a través del club, unos servicios de monitorización de redes sociales a la empresa I3 Ventures para crear varios perfiles falsos que sirvieron para atacar a Roures, quien era contrario a la junta directiva. Además, el juez obliga a Bartomeu y Masferrer a indemnizar al empresario con la cantidad de 10.000 euros por daños morales. Roures pidió al juzgado que, en caso de que le dieran la razón, el dinero fuese ingresado directamente al Casal dels Infants del Raval, entidad sin ánimo de lucro. Así consta en la sentencia a la que ha tenido acceso La Vanguardia.
El caso estalló en febrero de 2020, cuando la cadena SER publicó que la junta de Bartomeu había contratado, a través del FC Barcelona, a una empresa para que atacara a rivales y opositores a la junta en redes sociales. La causa denominada Barçagate, que se sigue investigando en el Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, trata de demostrar si hubo administración desleal en la contratación de aquella empresa y si se pagó un sobreprecio por el servicio. Sin embargo, hubo una derivada: Jaume Roures presentó una querella contra el expresidente y su brazo derecho al considerar que, durante un año y medio, hubo dos cuentas de Facebook y Twitter que publicaban mensajes difamatorios contra su persona. En concreto, se creó una cuenta que, bajo el nombre “Jaume, un film de terror”, publicaba memes y fotomontajes y comentaba en tono burlesco e injurioso algunas noticias sobre la actividad del empresario.
La sentencia considera que del contenido publicado por dichas cuentas “se desprende una intención y una carga ofensiva innecesaria” que va más allá de la “libertad de expresión y de información”. “Se trata de expresiones o apelativos insultantes, injuriosos o vejatorios que exceden del derecho de crítica y son claramente atentatorios para la honorabilidad de aquel cuyo comportamiento o manifestaciones se critican, incluso si se trata de una persona con relevancia pública, como es el caso del querellante”, sostiene.
“Se trata de expresiones insultantes e injuriosas”, sostiene la sentencia
El juez da por acreditado que Bartomeu y Masferrer estaban detrás de la campaña de difamación contra Roures y que esta fue sufragada con dinero del club. Considera probado que el presidente encargó la contratación de los servicios de forma confidencial por parte del FC Barcelona a la empresa I3 Ventures y encargó su seguimiento a Masferrer. El director de la compañía I3 Ventures, Carlos Ibáñez, declaró durante el juicio que su empresa firmó cinco contratos con el FC Barcelona para la gestión reputacional y monitoreo de redes sociales y recordó que se reunió con Bartomeu para explicarle en qué consistía. Además, confirmó que “las cuentas de Facebook y Twitter de Jaume Roures eran del proyecto”, aunque “no cobraron nada para la configuración de los perfiles de las cuentas” y que era “una fórmula para contener el daño reputacional al club”. El número dos de la empresa confirmó que le entregaba los informes a Masferrer. Varios empleados de I3 Ventures también explicaron que parte de su trabajo consistió en hacer publicaciones negativas contra Roures “porque era una persona conflictiva para los intereses de la junta directiva del FC Barcelona”.
Lee también
El 1 de marzo de 2021, los Mossos d’Esquadra detuvieron y practicaron una entrada y registro en el domicilio de Bartomeu para encontrar documentación sobre el caso Barçagate. Ahí se encontró un informe de I3 Ventures en el que se daba cuenta de la campaña de difamación contra sus adversarios, lo que, a juicio del magistrado, demuestra que el presidente estaba al corriente de la campaña y de su contenido.
