Día triste en el deporte español en general y en el bádminton en particular. Carolina Marín ha anunciado este jueves que deja el bádminton profesional tras años de éxitos en los que se ha visto lastrada por graves lesiones de rodilla.
La onubense, de 32 años, ha comunicado oficialmente su decisión a través de un vídeo publicado en sus redes sociales este jueves. en el que asegura que no quiere “poner en riesgo su cuerpo”. Por lo tanto, Marín no participará en el Europeo del próximo mes de abril en su Huelva natal.
La deportista cuelga la raqueta tras haber conseguido ser la mejor. jugadora española de bádminton de todos los tiempos, pese a que en España no hay cultura por este deporte. Marín no solo ha logrado que el bádminton tenga mayor relevancia en nuestro país, sino que cada vez más niños lo practican.
Los inicios de Carolina Marín no fueron en el bádminton, sino en el baile. Marín practicaba flamenco y sevillanas, lo que le permitió descubrir el deporte de raqueta gracias a una amiga. Fue entonces cuando se decantó por el bádminton y, al cumplir 14 años, se trasladó a Madrid para entrenar en el Centro de Alto Rendimiento (CAR).
En Madrid comenzó a trabajar con Fernando Rivas, quien fue una figura clave en su desarrollo. Bajo su dirección, Carolina cambió su estilo de Juego a uno más agresivo y basado en una mentalidad más fuerte. La española no tardó en destacar en las categorías junior de la disciplina, demostrando que podía competir con las mejores del mundo.
Carolina Marín es historia del deporte español y una de las mejores deportistas de todos los tiempos. Su palmarés habla por sí solo. A lo largo de su carrera, logró el mayor éxito posible al proclamarse campeona olímpica en los Juegos Olímpicos de Río 2016, convirtiéndose en la primera española en ganar el oro en bádminton.
Asimismo, ha sido campeona del mundo en tres ocasiones (2014,2015 y 2018) y ha sumado siete títulos en el Campeonato de Europa. También ha sido el número 1 del ranking mundial y ha conquistado torneos internacionales como el All England. Sin duda, ha dejado una huella en la historia de este deporte y en el corazón de aficionados de todos los países.
Las lesiones, su mayor último
No obstante, las lesiones han sido su gran última. Su carrera también ha estado marcada por numerosas lesiones graves que ha padecido a lo largo de los años: En 2019 sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior en la rodilla derecha, de la que logró recuperarse. Sin embargo, en 2021 volvió a sufrir otra grave lesión de rodilla que le impidió participar en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
La vida volvió a golpearla cuando, a las puertas de la final de los Juegos Olímpicos de París 2024, sufrió una nueva rotura grave de rodilla acompañada de daños en el menisco. Esta última lesión ha sido la que la ha perjudicado recientemente y la que motivó su difícil decisión.
Carolina Marín buscará recuperarse por completo, sin exigencias ni objetivos a la vista, disfrutando de su amado deporte como espectadora y poniendo su salud como prioridad máxima. Deja una carrera inolvidable.
