El Athletic Club-Elche (2-1) acabó anoche con bastante tensión. Especialmente a raíz de la pena máxima que señaló el colegiado Alejandro hernandez hernandez a los 85 minutos de encuentro en una acción del capitán del Bigas con Laporte dentro del área. El árbitro internacional canario fue avisado desde el VAR para que acudiera a revisar la jugada al monitor. Y entonces decretó el punto de penalti. Guruzeta no desaprovechó la ocasión y marcó el gol que a la postre fue el de la victoria.
Según recoge el árbitro en su acta arbitral, tuvo que expulsar una vez concluido el encuentro al jugador del Elche Yago Alonso. Expulsión que reconoció así en el acta: “Una vez finalizado el partido y estando aún en el terreno de juego por dirigirse a mi en los siguientes términos: ‘Es una puta vergüenza’“.
Veremos qué determinará esta próxima semana el Comité de Disciplina de la RFEF. Si lo considera un insulto, el jugador se expondría a un mínimo de cuatro partidos según el artículo 99 relativo a ‘Insultos, ofensas verbales y actitudes injuriosas’, que dice lo siguiente: “Insultar, ofender o dirigirse en términos o actitudes injuriosas al/a la árbitro/a principal, asistentes/as, cuarto/a árbitro/a, directivos/as o autoridades deportivas, salvo que constituya falta más grave, se sancionará con suspensión de cuatro a doce partidos“.
Pero puede ser también que lo consideren como protesta o como desconsideración al colegiado. En ambos casos la sanción sería inicialmente de dos partidos, pudiendo llegar a tres, según los artículos 124 y 127 del Código Disciplinario de la RFEF.
