Las guerras andan lejos, aunque a veces resuenan demasiado cerca, sobre todo en nuestra mente. El ciclismo suele ser un mundo sin ruido más allá del sonido de las cadenas de la bicicleta, del contacto de los tubulares con el asfalto y de los chillidos de los apasionados seguidores. Pero no vive ajeno a lo que ocurre en un planeta trastornado, tal como se vio y vivió aún no hace un año en la Vuelta más alterada de la historia; protestas contra el genocidio en Gaza y contra la presencia de un equipo que por aquel entonces estaba patrocinado por Israel; un ingrediente picante para que se organice la que se lio.
Óscar Guerrerohoy director del Equipo ciclista NSNuno de los equipos que disputan ahora la Voltay por aquel entonces del Israel-Premier Tech, vivió toda la situación en primera persona, en una trinchera de la que no podía salir rodeada de seguridad, como sentado en una mesa con una silla incómoda y con la gente mirándote mal. Era el peaje, el daño colateral por una publicidad que exhibían y que pocas simpatías levantaba.
Ayer y hoy
Se pasó la temporada más protegida que el presidente o rey de un país. Y no sólo en la Vuelta o la Voltasi no en todas partes. No les valió correr tachando el nombre de su patrocinador principal, que sólo se veía cuando un ciclista levantaba los brazos o se incorporaba erguido sobre la bicicleta.
Hoy, en cambio, respiran tranquilos y alrededor suyo no se ve un policía, ni se les espera; Mossos en Cataluña, gendarmes en Francia, carabineros en Italia. Son un equipo normal, con sus aspiraciones que no pasan por ganar grandes vueltas sino por apuntarse triunfos de etapa gracias sobre todo al fichaje de Biniam Girmayel héroe de Eritrea y el mejor ciclista de raza negra de la historia, aunque ausente entre el elenco de figuras que han acudido a la Volta.
casi catalanes
Son el nsn y casi podrían presumir de ser el equipo catalán de la carrera porque buena parte de su estructura se reparte entre Barcelona y Girona, que aún sigue acogiendo como residencia a muchos ciclistas extranjeros que han preferido no emigrar a Andorra siguiendo el paso de la mayoría.
Al menos, anulada toda referencia israelí, pueden presumir de ser el conjunto ciclista de Andrés Iniesta y los que corren en la otra casa del autor del gol que dio un Mundial de fútbol a la selección española, en la Catalunya de adopción del mito azulgrana.
Y hasta uno se puede permitir el lujo de descubrir el secreto del dueño de una escuadra que ya se ha entusiasmado con el deporte de los deportes, el ciclismo, claro está. Le regalaron a Iniesta una de las bicicletas Scott que usa el NSN. En vez de dejarla en el garaje de su casa de Dubái para que se llenase de polvo ha decidido utilizarla y gastarla como debe ser por lo menos dos días a la semana.
la realidad
EL NSN de la mano de Iniesta es uno más del pelotón, el equipo que rueda con normalidad, que prepara las etapas según los objetivos planteados, que disputa la Volta bajo el control de Óscar Guerreroun técnico de la escuela navarra que también los dirigirá en la Vuelta.
La historia está para que no se olvide el pasado, ni para que miremos para otro lado con lo que sigue sucediendo en el mismo lugar del planeta que tanta protesta despertó en la pasada Vuelta, pero sí para que tengamos carreras ciclistas en paz, la que no existe en otras partes. Gracias a la acción de Iniesta se salvaron puestos de trabajo, los que dependen directa o indirectamente de su NSN, rueden sobre la bicicleta o se moven detrás del telón de la carrera cuando hay otros bloques amenazados (léase el Farmacia Kern) o que sencillamente desaparecieron el año pasado como el Arkea frances y el Intermarché belga que se integró, al menos una parte, en la estructura del Loto.
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