Se trastabillan las españolas, campeonas olímpicas, medallistas en tres Mundiales y en cuatro Europeos: en su debut en este Europeo en Funchal (Portugal), España se desfonda ante las temibles húngaras, uno de los huesos del waterpolo continental, que le endosan un parcial de 0-4 en el último cuarto y marcan así el territorio (7-9).
Lo que le queda ahora a España es ONU Everesto la obligación de ganarlo todo sin regalarse una concesión. En esta primera liguilla del Grupo B le esperan las vulnerables Portugal (este martes a las 21.15h, hora española) y Rumanía, pero la derrota de este lunes se arrastra hasta la segunda liguilla y condiciona el pase a la semifinal: para alcanzar esa altura de vuelo, España necesita tumbar ahora a Países Bajos, tumbarla en un futuro a medio plazo.
Para llegar a la semifinal, España debe superar a Portugal y Rumanía pero sobre todo, a Países Bajos.
Hungría le sienta mal a España.
No es cosa de ahora, viene de tiempos pretéritos. Por ejemplo, viene de las semifinales del Mundial de Singapur, el del año pasado: 15-9 le habían endosado entonces las húngaras, ya la final de consolación se habían ido las españolas (en la lucha por el bronce, España superó a Estados Unidos; en la lucha por el oro, Hungría se inclinó ante Grecia).
Ahora en Funchal, y como siempre, Hungría planta cara, se deja ver.
Luce galones.
El arranque es un simulacro de aquella semifinal en Singapur: las magiares toman carrerilla, adoptan una ventaja de 0-2 arriba.
¿Hasta ahí?
Eso parece.
Ahora sufre en defensa. Sufren y se exprimen, y en su afán por frenar a las españolas, acumulan exclusiones de veinte segundos. Encajan seis en el primer cuarto, y bendecida por sus eventuales superioridades numéricas, España acelera hacia el 5-2: suma cinco goles de un tirón, dos de ellos obra de Bea Ortiz (al final del partido, firmará tres).
Todo va bien para las españolas, o eso parece, hasta que Hungría recupere el resultado.
Lee también
Anotan todas sus jugadoras: Eszter Varro, Rita Keszthelyi, Vanda Valyi, Dalma Domsodi, Dorottya Szilagyi, Nora Sumegi, Krisztina Garda, y bajo los palos, Boglarka Neszmely lo detiene casi todo.
Hungría despliega una miscelánea de recursos que acogota a las españolas, asfixiadas en el tramo final y definitivamente desbordadas. No encuentra soluciones Jordi Valls, el seleccionador, que pide tiempo muerto cuando el marcador ya se pone cuesta arriba, lo pide en vano, y ni siquiera encuentra consuelo en el desenlace, el penalti que falla Ari Ruiz, con dos lanzamientos al palo que ilustran su estado de frustración. El traspié se lo complica todo. Otro golpazo y no habrá solución.
España, 7 – Hungría, 9
Ficha técnica
España: Mariona Terré (ps), Ariadna Ruiz (2), Queralt Bertran, Bea Ortiz (3), Nona Pérez, Paula Crespí, Elena Ruiz, Paula Prats (1), Mireia Guiral, Paula Camus, Carlota Peñalver, Paula Leitón, Martina Terré (p) e Irene González (1)
Hungría: Boglarka Neszmely (p), Dorottya Szilagyi (2), Vanda Valyi (1), Eszter Varro (1), Dalma Domsodi (1), Nora Sumegi (1), Tekla Aubeli, Rita Keszthelyi (1), Dora Leimeter, Natasa Rybanska, Kamilla Farago, Krisztina Garda (2), Szonja Golopencza (ps) y Kata Hajdu
Parciales: 2-2, 3-2, 2-1 y 0-4
Árbitros: Alessia Ferrari (Italia) y Aurély Bouchez (Francia). 16 expulsiones para España y 14 para Hungría. Eliminadas Bea Ortiz y Natasa Rybanska.
