¿Qué hace la mayoría de los mortales con 19 o 20 años? ¿Estudiar una carrera? ¿Empezar a trabajar o ganarse la vida? Edgar Canet, en solo dos años en los rally-raids, ya ha sido campeón del mundo de Rally2, el debutante más joven que acaba el Dakar en moto y es considerado –con motivo– el heredero de Nani Roma y Marc Coma, los únicos españoles con el tuareg. El de La Garriga, hijo y nieto de pilotos de motocross, es un potencial ganador del Dakar. La gran esperanza catalana. Y solo tiene 20 años.
El primer Dakar
“Aprendí a sufrir; llegué siendo el niño y creo que ya me he hecho un lugar sitio, me he hecho un nombre”
El Dakar siempre ha estado presente en casa de los Canet Ardèvol. El padre, Albert, llevaba a sus hijos, Joan y Edgar, al puente de la AP7 a ver pasar la caravana camino de Barcelona, y después vion los resúmenes por la tele… El mayor le salió portero de fútbol, y el pequeño, piloto de motocross. Hasta que a los 16 un accidente casi lo deja en silla de ruedas.
Edgar Canet, junto a su hermano Joan y su madre, Sara
–A los 15 años, cuando paso de niño a adolescente, me doy cuenta de que el Dakar es lo que realmente me apasiona. Pero el primer momento de pensarlo, de querer correr el Dakar, fue cuando tuve el accidente de la espalda, en el 2021. Me rompí cinco vértebras y tuve tres operaciones; Estar ocho meses parado me hizo encontrar la motivación en el deseo de hacer el Dakar. Cuando volví a hacer motocross, la motivación no era tanto ser campeón del mundo, sino aprender el máximo para dar el salto al rally-raid –explica Edgar a pocas horas de su segundo Dakar, esta vez formando parte del trío oficial del Red Bull KTM Factory con el campeón Daniel Sanders y Luciano Benavides.
Para llegar hasta aquí, del 2023 al 2025, Canet ha protagonizado una película fascinante, a cámara rápida: desde que decide pasar del motocross a los rallyes buscándose la vida para aprender, hasta ser considerado Capitán Futuro, como le llaman en LS2, uno de la larga lista de patrocinadores, con La Sirena, KH-7, Torrons Vicens o Maestro Canet. Es el chico de moda, el Lamine Yamal de las motos.
En este camino, Edgar tuvo que empezar rebelándose contra el padrino, Nani Roma. El veterano dakarino lo adoptó desde los 11 años cuando lo conoció en el motocross, donde coincidió con su hijo Marc. Lo aconsejaba y guiaba sus pasos. Pero en el 2022 Edgar le dijo que quería correr el Dakar.
–Nani se cerró en banda. “Ni pensarlo; no quiero ser el culpable de que entres en este mundo”. Quería que siguiera haciendo motocross y aprendiera el máximo posible. Y “cuando tengas 26 años ya hablaremos; de momento, enfócate en el motocross”, me dijo.
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Evidentemente, Edgar no hizo ni caso al maestro.
–Hice oídos sordos y encontré la ayuda de gente como Jordi Viladoms o Joan Barreda para iniciarme en este mundillo. También Rosa Romero (la mujer de Nani) me enseñó a leer un libro de ruta. Lo hizo a escondidas de Nani, cuando él estaba fuera haciendo pruebas. Allí empezó esta aventura.

Edgar Canet en el Abu Dhabi Desert Challenge del Mundial de rally-raids
Una aventura que lo llevó a hacer su primera carrera bautismal en el 2023, el rally 1.000 Dunas de Marruecos en la que fue 2.º –“Allí descubrí que estaba donde yo me veía en un futuro”–; a coger la furgoneta para irse solo a Castellón, a los Monegros oa Sevilla a aprender navegación con Barreda; a hacer el Mundial de rally-raids del 2024 con una moto alquilada de tres años; a llamar la atención de KTM, a hacer unos tests con los pilotos Factory en California, ya convencer a los austriacos para que le pusieran una KTM pata negra para hacer su primer Dakar.
En Arabia, Edgar se convirtió en la sensación. Con solo 19 años fue el piloto más joven de la historia en correr en una estructura de fábrica, fue 8.º absoluto, campeón en categoría Rally2 y el más joven en acabar el Dakar en moto.

Canet con sus compañeros Daniel Sanders y Luciano Benavides a la final del Dakar 2025
–Estoy muy orgulloso de mi primer Dakar. Fue perfecto, aprendí muchísimo; lo que más, a sufrir. Es una carrera muy dura, más que cualquier otra, las etapas son larguísimas, 10 horas en la moto, el frío, la navegación complicadísima… Acabas destrozado. El tercer día ya estaba fundido –recuerda.
Pero la experiencia valió la pena. Canet se hizo alcalde.
–Llegué siendo el niño y creo que ya me he hecho un sitio, me he podido hacer un nombre.
Mis expectativas este Dakar 2026 son acabar el rally… porque si lo acabado será con un buen resultado”
¿Y ahora qué? ¿Hasta dónde puede llegar?
–Ya verás. Debo hacer el trabajo que sé hacer y saldrán los resultados. No toca pensar en victorias –no he ganado ninguna etapa en el Mundial–. No cierre la puerta; si llega, llega, pero siendo realista es muy difícil. Será un año muy duro porque las expectativas son muy altas.
–¿Cuáles son las suyas?
–Acabarlo… porque si lo acabo será con un buen resultado.
En la maleta
‘Turbo’, Rosalía, Melendi
Tiene muy claro qué metería en su maleta… si lo dejaran. “Si pudiera, me llevaría a Turbo”, su perro, un teckel de tres años que es el rey de la casa. “Es muy travieso, se mete dentro de las maletas cuando las preparo, viene conmigo a todos los entrenamientos en moto…”. Pero como no puede, intento “llevar alguna cosa de comida que me haga gracia y muchos recuerdos dentro del teléfono, como fotos con amigos y la música descargada en una lista, ya sea Bad Bunny, Rosalía o Melendi”.
