El Mónaco rompió el hechizo. Igual que la pasada campaña socavó al Barça de Joan Peñarroya eliminándole en los cuartos de final, esta vez quebró la imbatibilidad de Xavi Pascual, que no vio acabar el partido al ser expulsado en el tercer cuarto. Un mal menor provocó esta vez el equipo de Vassilis Spanoulis. Nada que no pueda arreglarse durante la liga.
El gran parecido fue el duelo de crispación que supo crear en beneficio de sus intereses, sin desmerecer además del oficio el talento incuestionable de Mike James (19 puntos) o Nikola Mirotic (13), el juguetón Élie Okobo el durísimo Kevarrius Hayers, a los que sólo dieron réplica Darío Brizuela (25) y un Miles Norris (14) que sigue ganándose minutos.
Mirotic, muy aplaudido en la presentación, se encargó de agravar la herida, que nunca se cerró, del primer cuarto. Con siete puntos consecutivos nada más entrar que doblaron el marcador (13-29), acomplejó a los azulgranas, a los que les costaba un arañazo y tres moratones celebrar cada canasta. La agresividad ya conocida del Mónaco cortocircuitó al Barça, ya que le obligó a lanzar desde lejos y con el reloj agotándose.
Myles Cale inicia un contraataque ante la mirada de Youssoupha Fall desde el suelo. / MANAURE QUINTERO / AFP
Hundir un apostador
Okobo y Strazel, también James, Diallo, o cualquiera que pasara por ahí, siguieron la inconfesable pero evidente consigna de Vassilis Spanoulis: cien por apostador. Distinguido con el MVP de diciembre de la Euroliga, se presentaba con una flamante media de 24,4 puntos. Se sentó en el vestuario al descanso con dos puntos producto de sendos tiros libres. Acabó con solo dos canastas en juego. Debió ser angustioso para el alero lidiar con la presión a la que le sometieron.
En ausencia del presente Punter -el que más minutos jugó- fue Brizuela quien cargó con la responsabilidad (11 puntos al descanso) mientras que Norris recibió los aplausos por sus dos triples y un espectacular mate con oposición que dejó el 30-47, en una breve reacción que rebajó la ignonimia de los 21 puntos de distancia (26-37).

El asistente de Xavi Pascual, Íñigo Zorzano, dirige al equipo tras ser expulsado el primer entrenador en el tercer cuarto. / Toni Albir / EFE
La brecha no se cura
Parecía haber encontrado el camino el Barça sin depender del colapsado Punter, pero todo el equipo andaba crujiente. También Pascual, que fue expulsado con dos técnicas por protestar una personal de Norris a James en un triple que no lo parecía. Al cabo de un par de ataques, veía otra técnica su ayudante Iñigo Zorzano, que amplió de nuevo el camino que había acortado el equipo para acariciar la frontera de los diez puntos de desventaja.
Nunca se rebajó esa cota, ni pareció cercana después del 40-51 que se dibujó antes del estallido de crispación. Esa brecha (48-62) fue imposible de curar pese al esfuerzo general de los azulgranas hasta que el partido terminó en un intercambio de canastas.

Kevin Punter intenta zafarse de Nikola Mirotic y Élie Okobo. / MANAURE QUINTERO / AFP
FC Barcelona, 74 – AS Mónaco, 90
Barcelona: Satoransky (2), Punter (8), Cale (7), Norris (14), Hernangómez (7), –cinco inicial-; Laprovittola (2), Parra (1), Brizuela (25) Vesely (0), Marcos (0), Otoño (8).
6 de 27 triples (Norris, 4), 31 rebotes, 9 ofensivos (otoño, 3),14 asistencias (Satoransky, Punter, 4).
Mónaco: James (19), Okobo (12), Diallo (9), Blossomgame (2), Theis (7) –cinco inicial-; Hayes (15), Strazel (5), Mirotic (13), Nedovic (8), Tarpey (0).
9 de 21 triples (Okobo, Nedovic, Mirotic, James, 2), 38 rebotes, 13 ofensivos (Hayes, 4),19 asistencias (Okobo, James, 5).
Parciales: 13-22, 17-25, 23-22, 21-21.
Árbitros: Sasa Pukl, Piotr Pastusiak, Vasiliki Tsaroucha.
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