Pasó el Barça las de Caín en el coso taurino del San Pablo Burgos, lugar de banderilla caliente en que el equipo de Xavi Pascual tuvo que exprimirse de lo lindo. “Nos estaban esperando con el cuchillo entre los dientes”dijo Nico Laprovittola, aliviado, al encestar la canasta ganadora a seis segundos del final.
Logró salir indemne el Barcelona ante el penúltimo clasificado de la ACB, revitalizado por un viejo zorro como Porfirio Fisacy sumar su décimo triunfo consecutivo de la competicióncerciorándose los azulgrana de que, a pesar de la pésima matinal de Kevin Punter (cero puntos en una serie de 0/10 en el lanzamiento)el trabajo en equipo impuesto por Pascual permite la supervivencia cuando las estrellas del camerino fallan. Entre un acertado Laprovittola (23 puntos con cinco triples)Willy Hernangómez (14+8) y Joel Parra (nueve puntos en el último cuarto) llevaron a los suyos al triunfo cuando peor pintaban las cosas.
Duro hubiera sido para el Barça que Raulzinho Neto, aquel base despedido hace un año después de lesionarse dos veces y jugar apenas siete minutos, hubiera sido su verdugo. El director de juego brasileño, que busca una nueva oportunidad en el Burgos, dispuso del último lanzamiento del partido, el que hubiera dado la victoria a su equipo. Erró. A su encuentro acudió Kevin Punter, que le abrazó y le susurró algo al oído. Los tiradores deben convivir con el error.
Laprovittola ante Neto, en Burgos. / FCB
Y bien lo sabe el propio Punter, que en la última derrota azulgrana en Madrid apenas pudo sumar tres puntos, todos ellos de tiro libre. La estrella del Bronx, en apenas 48 horas y dos partidos jugados, ha fallado sus últimos 17 tiros de campo. Una nube que asoma apenas un mes después de que asombrara en el Palau ante el Baskonia en la mejor noche de su vida, con aquellos 43 puntos encestados tras tres prórrogas que le arrimó más al cielo que al parquet.
El Barça, en cualquier caso, ha aprendido a levantarse cuando más agarrotado está. El 17-5 con el que empezó en Burgos Pudo haber recordado a lo que sufrió el equipo en Fontajau en aquella derrota frente al Girona que propició el despido de Joan Peñarroya. “En la primera parte aún estábamos en Madrid”afirmó Xavi Pascual, que logró reactivar a su grupo para los momentos determinantes. Y pese a que Samuels (23 puntos) parecía decidido a confirmar el levantamiento de Burgos sin que hiciera falta que Corbalán, referente de los locales, le escoltara cuando debía.
En el último parcial, Parra, que no había anotado, se puso las pilas. Y Laprovittola, después de que Punter no tocara ni siquiera el aro en un error que bien pudo ser capital con 79-78 en el marcador, dijo basta con una entrada a la canasta ganadora.
El Barça, que ya tiene en su mano la clasificación como cabeza de serie en la próxima Copa del Reysalvó una jornada complicada en un calendario que aprieta como una soga.
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