El Barça continuará participando en la Euroliga de baloncesto durante los próximos diez años. El club no abandonará la organización ni la competición, de la que es cofundador, pero no cierra con llave las puertas a la NBA Europa. A dos días de que expirara el plazo para que los propietarios renovaran la licencia para seguir jugando el torneo en la próxima década, hasta 2036, el Barça ha comunicado a los demás su fidelidad al proyecto que empezó en el 2000.
El compromiso del Barça con los demás tiene matices. El primero es que supedita la renovación anunciada a que sea ratificada con la aprobación de la junta directiva azulgrana. La reunión está prevista para el 22 de enero. Había que dar, sin embargo, el paso del pronunciamiento anterior.
Una acción del Barcelona – Mónaco de la Euroliga. /EFE
El Barça, sin embargo, firmará el contrato de prórroga por diez temporadas a cambio de una serie de requisitos que la entidad azulgrana conserva en “la privacidad del convenio suscrito” con la compañía privada EuroLeague Basketball, que es la propietaria. Entre las condiciones que reclama el Barça, sobre el reparto de dividendos, derechos de televisión, condiciones de participación, etcétera, existe la libertad de poder marcharse si el club prefiere, algún día, participar en la NBA Europa. Y otra es que se le conceda otra moratoria por cinco temporadas para seguir jugando en el Palau Blaugrana ante el retraso mayúsculo y confirmado de la construcción del nuevo pabellón, supeditado ahora a la finalización del Camp`Nou.
El club ha pedido a la Euroliga que se le conceda otra moratoria por cinco temporadas para seguir jugando en el Palau Blaugrana por el retraso mayúsculo y confirmado de la construcción del nuevo pabellón.

Perspectiva del Palau Blaugrana con una canasta de Joel Parra en el Barça-Maccabi jugada a puerta vacía. / MANAURE QUINTERO / AFP
Reunión en Londres
En ese sentido, una delegación azulgrana (Josep Cubells, el máximo responsable; Jordi Trias, enlace de la gestión deportiva e institucional, y Marta Canós, directora de Estrategia y adscrita a financias) viajará el fin de semana a Londres para entrevistarse con Adam Silver, el comisionado de la NBA. En la capital inglesa se disputa el Memphis Grizzlies-Orlando Magic de la liga regular estadounidense.
LA NBA lleva unos cinco años barruntando la idea de establecerse en Europa, y esos pasos los da cada vez más rápidos, más fuertes y con más frecuencia. El proyecto es muy similar al de la Euroliga, con clubes propietarios y participantes en una competición semicerrada y millones garantizados. Muchos más millones. Pero aún embrionario, sin una propuesta de firma ni de inicio. Los clubes no han visto ni el plan de negocio.
Ante la evidencia de que habrá que forzar una ruptura en el continente, la liga comenzaría con 16 equipos: 12 franquicias -en su terminología- permanentes y cuatro por méritos deportivos. El Barça, evidentemente, es una de las piedras angulares. A la NBA la acompaña la FIBA (Confederación Europea de Baloncesto), deseosa de recuperar su antiguo poder y relevancia cuando hubo la primera gran ruptura del baloncesto.
El proyecto de la NBA Europa garantiza mayores ingresos, pero aún está en fase embrionaria, sin una propuesta de firma ni de inicio de la competición ni un plan de negocio que los clubes hayan visto.

El base del París Basketball Jared Rhoden entra a canasta ante Edy Tavares, en el partido de EuroLiga entre Real Madrid y París Basketball / Kiko Huesca / EFE
Otra ruptura
En un cierto paralelismo con el fútbol, la Champions League y la Superliga, Joan Laporta se ha desenganchado de Florentino Pérez. Abandonó el Barça al Madrid en la nueva competición que promovía el presidente blanco, sin romper oficialmente el compromiso, acercándose de nuevo a la UEFA y a la asociación de clubes de fútbol, y ahora exhibe su fidelidad a la Euroliga de baloncesto sin rechazar una futura incorporación al proyecto que impulsa el baloncesto estadounidense. Del grupo de accionistas, faltan por firmar la ampliación de la licencia el Real Madrid, el Fenerbahce de Turquía y el ASVEL de Francia.
El Madrid y el Barça fueron dos de los nueve clubes fundadores de la Euroliga en 2000, junto con el Baskonia, que supuso la ruptura con la Copa de Europa que tutelaba a FIBA. En la campaña 2000-01 hubo dos competiciones paralelas: la Euroliga con 24 equipos, en la que fue añadido el Estudiantes, y el torneo de la FIBA con 20 equipos, entre ellos el Panathinaikos, CSKA Moscú, Anadolu Efes y Partizan de Belgrado. En la siguiente se fusionaron en el embrión de la Euroliga actual en la que hay 13 equipos (los propietarios) con la participación asegurada y un cupo de acceso por méritos deportivos en las competiciones nacionales, el campeón de la Eurocup e invitaciones de la organización.
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