El tercer clásico de la temporada volvió a teñirse de blaugrana. Bajo el viento y la lluvia y sobre un césped que complicaba la circulación del balón, el Barça se volvió a imponer con autoridad al Real Madrid, de nuevo incapaz de ver portería, en un duelo con varios momentos de tensión en el campo y en las gradas.
Pau Quesada repitió el planteamiento que le dio buen resultado en la Supercopa hace 12 días. El Madrid saltó muy agresivo al Di Stéfano, apretando al Barça en busca de un error que les permitiese encarar la portería de Cata Coll. A los tres minutos Athenea del Castillo superó a Cata Coll en el área, pero se equivocó en el pase atrás y perdonó la primera ocasión clarísima para las blancas.
Desde el primer minuto el Real Madrid buscó un partido caliente, forzando faltas, presionando a la colegiada y pidiendo tarjetas en cada duelo. Pero en el minuto 14 el partido se congeló cuando Laia Aleixandri quedó tendida en el suelo. A la central catalana se le quedó la rodilla derecha clavada en una pugna con Feller y tuvo que ser retirada en camilla entre lágrimas y ante la mirada preocupada de sus compañeras en unas imágenes que hacen temer lo peor. Sin Mapi León, baja por lesión, ni Marta Torrejón, que se quedó en Barcelona por motivos personales, Pere Romeu tuvo que recurrir a la joven Aïcha Camara para acompañar a Paredes en el eje de la defensa.
El Barça se repuso a las malas noticias y de qué manera. En el minuto 21, Alexia Putellas adelantó a las blaugrana cabeceando sola un buen centro de Graham Hansen desde el córner demostrando que este curso están sacando petróleo de las acciones a balón parado. El Barça cada vez más cómodo y Claudia Pina probó los reflejos de una acertada Misa con un disparo a bocajarro que la portera canaria logró desviar. Lo intentó también Vicky López con un disparo ajustado al palo que no entró por muy poco.
Laia Aleixandri se lesionó la rodilla y pasará pruebas médicas este viernes
Pina y Misa se engancharon provocando una pequeña tangana en el campo que reflejaba la tensión de un partido caliente tanto en el campo, como en las gradas, desde donde se escucharon cánticos de ‘corrupción en la Federación’ dirigidos al conjunto culé.
La segunda parte arrancó más tranquila, con el Barça dominando, aunque sin grandes ocasiones. La más clara la tuvo el Real Madrid, un disparo de Weir que Cata Coll salvó metiendo el pie como si de una portera de balonmano se tratase. Pero las blaugrana tenían muchas ganas de demostrar que siguen un escalón por encima y se pusieron manos a la obra de la mano de una Patri Guijarro estelar. El centrocampista balear ha vuelto de su lesión por la puerta grande. Si en la Supercopa fue MVP de la final, ayer repartió dos asistencias para sellar el triunfo culé. Sirvió en bandeja el 0-2 a Pajor, que remató entre dos defensas y botó justo delante de Misa, que no pudo evitar el gol; y puso con el exterior un centro exquisito para que Salma Paralluelo anotara el tercero. La aragonesa participó también en el cuarto y definitivo ayudando a Pajor, que vendió la goleada con su doblete particular.
El Badalona alarga su idilio en la Copa
El Badalona Women sigue con su idilio en la Copa y tras hacer historia llegando por primera vez a cuartos, se clasificó ayer para las semifinales después de superar a la Real Sociedad en la prórroga. Valenzuela se convirtió en heroína del conjunto catalán parando un penalti a Lucía Pardo en el 90 y enviando el partido a la prórroga. En el 113 Itzi Pinillos certificó el triunfo del Badalona empujando al fondo de la red el balón después de que la portera dejase muerta un rechace tras un primer remate de Paula Sánchez. Las de Marc Ballester incluso pudieron marcharse con un botón mayor de Zubieta pero el disparo de Jankovska en el 116 se estrelló en el palo.
