Cuando llegó a la presidencia de Carreras, Diego Milito prometió un salto de calidad para el club. Y en las primeras horas de 2026 comenzó a cumplir con su palabra. El anuncio tuvo glamour internacional: “Aquí vamos”escribió el popular periodista Fabrizio Romano, especialista en el mercado de pases europeo que anunció la llegada de Valentín Carboni (20 años) a la Academia. El equipo de Gustavo Costas sumó la jerarquía de un jugador que se formó en las inferiores del Inter de Milán y pasó por la Selección. Pero lo increíble es que, si se cumplen determinados objetivos, el Neroazzurro deberá pagarle al club de Avellaneda por el uso de su joven figura (y no al revés). Un negocio redondo.
La llegada de Valentín Carboni a la Academia sacudió el mercado de pases del fútbol argentino. Todo se gestó en estricto secreto en el mes de diciembre y la bomba recién se detonó cuando estaba todo listo: “Me sorprenderá el llamado de Milito”, reconoció el joven antes de firmar su contrato con la entidad de Avellaneda.
Es que, la chance de regresar a la Argentina que no estaba en el horizonte, comenzó a despejarse cuando Ezequiel Carboni (el padre de la criatura) tomó las riendas de las inferiores de Talleres de Córdoba. Volver con gran parte de la familia al país (Franco se quedó en el Empoli de la Serie B) era una buena opción. Para eso, había que negociar aa tres puntas: con Inter (dueño del pase), Génova (donde Valentín estaba un préstamo) para sacarlo y con el futbolista. Y ahí aparece la figura de Diego Alberto Milito, el eslabón que unió las tres partes.
Para algún desprevenido, el presidente de Racing es ídolo en Génova donde consiguió el ascenso y convirtió 34 goles en 64 partidos en su primer paso y 60 en 98 durante su segunda etapa. pero su principal lo vivió en el Neroazzurro donde, junto al Cuchu Cambiasso y Javier Zanetti, consiguieron la Triple Corona en 2010: aquel año, DAM convirtió dos goles en la final de la Champions League ante el Bayern Múnich. Ese año, además, la UEFA lo eligió como el mejor jugador de Europa.
Con poco rodaje en Génova, Valentín Carboni vio con buenos ojos la chance de venir a la Academia para sumar minutos en un fútbol exigente como el sudamericano.
El futbolista que se quedó con el lugar a Paulo Dybala en el plantel de Lionel Scaloni que ganó la Copa América 2024 y fue elogiado por Lionel Messi (“Tiene un presente y futuro bárbaro, hay que aprovecharlo”) vio con buenos ojos llegar a la Academia para recuperar rodaje (tras su rotura de ligamentos cruzados de octubre de 2024) y volver al radar del DT de cara a la lista del próximo Mundial.
“ME INCLINÓ MIS SENTIMIENTOS. CUANDO ME DIJERON QUE ESTABA ESTA POSIBILIDAD DE JUGAR EN UN CLUB ASÍ DE GRANDE COMO RACING, NO LO DUDÉ”
🗣️ Primeras palabras de Valentín Carboni como jugador de la Academia
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— Centro Deportivo (@SC_ESPN) 7 de enero de 2026
Racing acordó rápido el contrato de Carboni, pero lo que más llama la atención es el acuerdo que consiguió con el Inter de Milán que será por un año sin opción de compra.
Si bien la Academia se hará cargo del salario de Carboni, Inter le pagará 200.000 dólares cada cuatro partidos consecutivos que juegue el futbolista con la camiseta de la Academia. Es decir, si las cosas salen bien, Milito habrá conseguido un refuerzo de calidad prácticamente sin costo.
Vale aclarar que el acuerdo tiene un tope y, de cumplirse los objetivos, el tope que pagaría Inter sería el salario del futbolista.
La operación llama la atención porque generalmente los contratos son a la inversa. Si el futbolista cumple determinados objetivos, el que paga es el club que lo recibe, no el que lo presta. Un buen ejemplo es lo que ocurrió con la llegada de cristian medina a Estudiantes. Salió de Boca por una cláusula millonaria cercana a los 15 millones de dólares, que puso el empresario Foster Gillett, pero el Pincha se hizo cargo de su salario, el cuarto más alto del plantel (sólo por debajo de Lucas Alario, Fernando Muslera y Guido Carrillo, la figura del equipo).
Está claro que la intención de Inter es que Racing le de rodaje al futbolista y que se cumplen las palabras de Lionel Messi: “Tiene u presente y un futuro bárbaro”. Si lograra un alto rendimiento, ganarían todos: la Academia, porque habrá sumado a un futbolista de jerarquía, Inter porque en un año el jugador volverá al equipo y el propio Carboni que reencaminaría su carrera.
Pero hay un dato más: si Lionel Scaloni incluye a Carboni en la lista de la Selección para el Mundial de los Estados Unidos, México y Canadá, Inter le pagará otro bono a Racing. En ese caso, terminaría ganando dinero por la llegada de Carboni.
Después, es fútbol y todo lo define la pelota. Pero, en principio, la Academia hizo un negocio redondo.
