nadie en Fenerbahçe tiene más ganas de levantar una Superliga más de una década después que Marco Asensio. Sí es que, tras el inesperado ‘tropezón’ de Galatasarayhabía vuelto a vestirse de héroe en el 95′. Era el gol que les situaba colideres. Sin embargo, el drama se hizo presente en el equipo dirigido por Domenico Tedesco con el empate firmado por Kasimpasa (1-1) en la última jugada del partido y, con él, dejaron pasar un tren que, quizás, ya no vaya a volver a pasar.
Pensando en la ‘machada’ que deberán completar en Terreno de la ciudad para remontar ante el Bosque de Nottingham en los ‘playoffs’ de la liga europea, Domenico Tedesco Introduciendo numerosas novedades. Ahora bien, el que se mantuvo inamovible arrancando desde la mediapunta fue Marco Asensio.
Musabauno de los menos habituales, probó fortuna a los 15′ con un disparo cruzado desde el costado izquierdo del área que se marchó desviado. Fue, eso sí, la ocasión más reseñable de un Fenerbahçe al que le costó meterse en ritmo de partido. Sobre todo, a consecuencia de las lesiones sufridas por Söyüncü y Oosterwolde antes del descanso que obligaron a tedesco a reconfigurar el eje de la zaga al completo.
Mucho debía corregir Fenerbahçe si quería sacar los tres puntos adelante. Quien más se aplicó fue un Anderson Talisca que, a pesar de sentirse incómodo al actuar como principal referencia, sacó el revólver a pasear con un lanzamiento de falta que se marchó rozando la cruceta… antes de conectar un cabezazo en el corazón del área detenida por Gianniotis.
No hubo jugador sobre el césped del Estadio Chobani con más ambición por ganar que un Marco Asensio que no paró de moverse por todo el frente de ataque tratando de ofrecer soluciones. Sólo estaba echando en falta una ventana de disparo para desenfundar. Pero, cuando el drama ya parecía apoderarse de la grada, apareció desde segunda línea para transformar un envío lateral de Dorgeles Nene.
Era su gol número 12 de la temporada y, posiblemente, el más importante hasta la fecha. Se quitó la camiseta y comenzó a correr eufórico. Un día más, había salvado a un Fenerbahçe que se situaba colider. Pero, con el tiempo ya cumplido y en inferioridad numérica por la expulsión de Ouanés, Kasimpasa metió un balón al área, Guendouzi se durmió… y Allevinah anotó el gol del empate. Drama absoluto en Estambul.
