Japón es un país de gran tradición en las carreras atléticas de larga distancia. Y dentro del panorama actual de gran crecimiento -carreras masivas, acelerada evolución técnica- Japón mantiene el pulso: es sede de varias de las competencias más importantes del mundo, asombra la cantidad de corredores de alto nivel y la popularidad que esta actividad tiene en ese país.
El maraton de Tokioconsiderado uno de los “majors” del circuito mundial, tuvo un vibrante desarrollo el último domingo. Y pocas semanas antes, en la localidad de Muragame, Se disputó un medio maratón de un nivel excepcional: más de 200 corredores terminaron por debajo de 1 hora y 5 minutos, una marca con la cual podrían ganar la mayoría de las pruebas de esa distancia en el mundo.
Otra de las grandes carreras de Japón está programada para el próximo domingo: se trata del Maratón de Nagoya exclusivamente femenino. En tal condición, es el mayor del mundo, ya que reúne 20 mil participantes, desde atletas de élite hasta debutantes. El recorrido tiene como punto de salida (y llegada) el Vantelin Dome de Nagoya, atravesando los principales puntos de la ciudad. Y todos los participantes reciben, como obsequio de la organización, un vaso de cristal de Baccarat, que es el sello distintivo del evento.
Incluido en el calendario de World Athletics con la Etiqueta Platino, su formato actual se desarrolló en la década pasada (2012) y por su circuito veloz también permite marcas del primer nivel internacional.
La lista de favoritos para esta edición incluye tres maratonistas con antecedentes por debajo de 2 horas y 20 minutos: la keniata Sheila Chepkirui (2:17:29 en Valencia 2029), la etíope Aynalem Desta (2:17:37 el año pasado en Amsterdam) y la japonesa Henmi Maeda (2:18:59 en Osaka 2024). Otras candidatas son la española Majida Mayouf (2:21:01 en Valencia 2022) y japonesas como Sayaka Kato, Yuka Ando, Ayuki Suzuki y Gino Oshima, todas con marcas debajo de 2:24. Una curiosidad será la participación especial de Juana Ramírez Hernández, corredora de la comunidad indígena rarámuri (tarahumara) de México) que recibió gran difusión desde el bestseller “Nacidas para correr” de Christopher McDougall.
En Tokio, el domingo pasado, el etíope Tadese Tekele obtuvo el maratón por segundo año consecutivo, mientras que entre las damas la vencedora fue la keniata y la ex recordwoman del mundo Brigid Kosgei, quien marcó 2 horas, 15 minutos y 55 segundos, que constituye el tiempo más veloz para una mujer en territorio asiático.
La capital japonesa ya había disfrutado de un maratón espectacular en septiembre pasado, con el desenlace del Campeonato Mundial de Atletismo. Y ahora se dio un final del mismo tenor entre la “legión africana”. Allí Tekele venció en 2:03:37, seguido por el keniata Geofry Toroitich Kipchumba con el mismo tiempo y su compatriota Alexander Mutiso, apenas con un segundo más. Otro keniata, Daniel Mateiko, terminó 4° en 2:03:44. El etíope Muktar Edris feu 5° con 2:04:07 y luego llegó el italiano Iliass Aouani estableciendo un récord para su país de 2:04:26. El etíope Selemon Barega, campeón olímpico de 10 mil metros en Tokio 2021 y que ahora se está volcando a las distancias mayores, fue 7° con 2:05:00.
En la prueba femenina, Kosgei produjo su resurgimiento personal, al tiempo que confirmó que está gestionando un cambio de pasaporte: correrá para Turquía, en lugar de Kenia y espera llegar a tiempo para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
