Un apasionante viaje a lo inesperado. La FIFA intenta adaptarse a los tiempos y no quedarse anclada en el pasado, un esfuerzo que se ha convertido en una pequeña revolución en su gallina de los huevos de oro. Si primero fue un Mundial en invierno en pleno desierto, la imborrable cita de Qatar 2022, ahora toca un torneo de 48 selecciones, con tres países distintos actuando como sede y más largo que nunca.
El Mundial de este próximo verano tiene 16 sedes distintas designadas: dos en Canadá, tres en México y once en Estados Unidos, donde se disputarán los cuatro partidos de cuartos de final, las dos semifinales y la final. El torneo comenzará el 11 de junio en el estadio Azteca de México DF y concluirá el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, muy cerca de Manhattan. Aunque la organización ha hecho todos los esfuerzos posibles para intentar reducir las distancias para las diferentes selecciones a la hora de diseñar los grupos y el calendario, un torneo de estas dimensiones va a obligar a todos a un desgaste brutal a nivel logístico. Baste como ejemplo los casi 4.000 kilómetros que separan a Vancouver de México DF, ambas ciudades sedes del Mundial. Una auténtica locura.
Aceptadas las reglas del juego, no les queda otra a las 48 selecciones que disputarán el torneo –hay 42 ya con el pasaporte sellado y seis plazas pendientes de las distintas repescas de marzo–, toca centrada en el verde. Y ahí, el abanico de opciones y escenarios posibles es enorme.
Entre Vancouver y México DF, ambas sedes del torneo, hay casi 4.000 kilómetros de distancia
El primer foco de atención es, sin duda, el campeón que defenderá su corona. Y ese no es otro que Argentina, con Messi aún al mando de las operaciones. El proyecto de Scaloni sigue creciendo y consolidándose. La albiceleste afronta este Mundial tras ganar la Copa América en 2024 y con buena parte del bloque que se proclamó campeón del mundo en Lusail aún dando guerra, con nuevas irrupciones como el madridista Mastantuono o incluso el atlético Thiago Almada llamando a la puerta.
Aunque en la clasificación de la FIFA los argentinos siguen sin poder escalar al primer puesto, donde se instala España, que sigue soñando con bordear su segunda estrella. El combinado de De la Fuente también afronta la cita de Norteamérica como campeón continental, sellada su cuarta Eurocopa en Berlín hace dos veranos tras un torneo inmaculado. De hecho ambos se verán las caras en Qatar en marzo, en la llamada Finalíssima, un título menor pero que supone un aperitivo de altos vuelos para el Mundial.
La Argentina de Messi pondrá en juego el título cosechado en Qatar con Francia buscando revancha
Más allá de estos dos, la Francia de Mbappé, que ha jugado las dos últimas finales del torneo, es sin duda uno de los máximos aspirantes al trono. En Brasil, la pentacampeona, Ancelotti no parece haber dado aún con la tecla. Y Marruecos, semifinalista en Qatar, tiene grandes aspiraciones con un bloque consolidado.
El Mundial más largo les espera a todos.
Christian Prudhomme, director del Tour de Francia
EL TOUR REAVIVA EL ALMA OLÍMPICA DE BARCELONA
El espíritu de la Barcelona olímpica ha revivido. Poco a poco había caído en desuso, casi en el olvido. Con la explosión de 1992, la capital catalana había acogido una final de la Champions de fútbol (1999, aún entre semana), ha organizado un Europeo de atletismo (2010) y ha celebrado dos Mundiales de natación (2003 y 2013) pero llevaba una década adormecida, sin grandes eventos internacionales. Sin embargo, el fuego olímpico de la ciudad se ha reavivado. El Tour de Francia ha despertado a ese gigante y lo vuelve a situar en el primer plano del escaparate mundial. Porque el Tour “es otro mundo”.
El 4 de julio la carrera ciclista más importante saldrá de Barcelona, que será el inicio de una batalla histórica entre Pogacar, que aspira a su quinto triunfo y pelea por ser el mejor de todos los tiempos, Vingegaard, el único que le ha derrotado en la carrera francesa, Evenepoel y Juan Ayuso.
No solo se trata de los 184 ciclistas sino que la caravana de la carrera mueve entre 3.000 y 4.000 personas.
Durante tres días el pelotón estará por las carreteras catalanas. Primero con una contrarreloj por equipos por las calles de Barcelona. Después de un viaje por el litoral de Tarragona a la capital. Y para acabar rumbo de Granollers hacia la estación de Les Angles. Tres jornadas que no dejarán indiferente a la afición y que tendrán consecuencias en la general y verá pelea.
Christian Prudhomme, el director general del Tour, es un enamorado de Montjuïc. Tenía claro que el final de las dos primeras etapas tenía que ser la montaña olímpica ya que Prudhomme es asiduo visitante a la Volta, que cada año sube el alto del Castell en su clausura. En su mente estaban también los durísimos Mundiales de ruta de 1973 (ganó Gimondi) y 1984 (con triunfo de Criquielion).
Desde las instituciones no han querido realizar un cálculo del retorno económico del Grand Départ, pero recuerda que en el País Vasco, en el 2023, se cifró en más de 100 millones de euros. Porque no son solo los 184 ciclistas. Cada equipo mueve unos 40 integrantes, más la organización y la caravana publicitaria. Serán entre 3.000 y 4.000 personas pernoctando en la zona una semana.
A eso hay que añadir, la cantidad de gente que se acercará a ver el paso de los corredores. “El éxito de público puede ser tremendo”, auguran, sin contar el efecto llamada que tendrá en el turismo las imágenes de la retransmisión televisiva, que llega a 190 países del mundo. El Tour reconecta Barcelona.
MILÁN-CORTINA, Y EL SUEÑO DE LINDSEY VONN
Los analistas establecieron paralelismos entre los Juegos de Invierno de Milán-Cortina d’Ampezzo, que aparecen en el horizonte (del 6 al 22 de febrero), y los de Turín 2006: se trata de una gran ciudad italiana al pie de las montañas; de un trayecto de entre dos y tres horas en coche desde la llanura hasta los montes blancos; de un reparto simétrico, pues las pruebas de hielo se disputan en la capital y las de nieve, en las alturas (algunos analistas también establecieron paralelismos entre Milán-Cortina y los Juegos de Pirineos-Barcelona 2030 que nunca se disputarán, pues se irán a los Alpes franceses).
Los aficionados, mientras tanto, se frotan las manos: es muy probable que la estadounidense Lindsey Vonn (41) regrese a escena. Tras seis años fuera de juego, condicionada por sus graves lesiones de rodilla, Vonn ha logrado recuperar un primer plano a lo largo de esta temporada. Lo ha hecho al adjudicarse la prueba de descenso de la Copa del Mundo en Vancouver. Y su sensacional eclosión le está dando una nueva voz al monólogo que, desde hace siete años, está protagonizando su compañera Mikaela Shiffrin (30). (por Sergio Heredia)
BARÇA: DEL CAMPO AL PALCO
Mejorar deportivamente el 2025 no será fácil para el Barça de Flick. Su gran reto sería conquistar la Champions, a la par que revalidar el triplete español. Mimbres tiene para aspirar a lo máximo. Al mismo tiempo deben ir evolucionando las obras del Camp Nou, que pronto debería estar autorizado para un foro de 62.000 espectadores. Si el césped promete emociones y el estadio siempre es fuente de información no lo será menos el palco. En los próximos meses se convocarán elecciones con Laporta buscando la reelección y la oposición buscando desbancarle. (por Juan Bautista Martínez)

Flick y Lewandowski
ESPANYOL: UN PRESENTE PARA SOÑAR
Tras un 2025 excepcional, el Espanyol mira con más optimismo que nunca este 2026 que ahora comienza, con el objetivo, ahora de mínimos, de lograr la salvación matemática cuanto antes, y con la vista puesta de reojo en una eventual clasificación europea que nadie habría pronosticado. El gran momento deportivo viene acompañado además de un exuberante momento social, con más de 30.000 socios y abonados confirmados para este curso, que han acogido con una enorme ilusión la llegada de Alan Pace, nuevo propietario de la entidad. (por Roberto Rodríguez)
MOTOCICLISMO: REPETIR EL AÑO DE ENSUEÑO
El listón está altísimo en MotoGP, tanto que se antoja irreal que se repita el 2025 de después que hicieron los hermanos Márquez, Marc con el título en un curso antológico, recuperando el cetro perdido en el 2020, y Àlex con un subcampeonato soberbio. ¿Rivalizarán otra vez los dos hermanos de Cervera por la corona, sin nadie que les tosa? En el 2026 se espera que vuelvan a hacer ruido Jorge Martín y Pecco Bagnaia. Debutarán Toprak Razgatlıoğlu (Pramac Yamaha), el campeón de SBK, y Diogo Moreira (LCR Honda), el campeón de Moto2. Y el circuito de Goiânia (Brasil). (por Toni López Jordá)

Marc Márquez, campeón de MotoGP
FÓRMULA 1: EL INICIO DE UNA NUEVA ERA
La esperada revolución técnica y reglamentaria del 2026 traerá a la F-1 bólidos totalmente modificados, más cortos y estrechos, nueva aerodinámica más simple para generar menos carga aerodinámica, sin DRS pero con el llamado Aero activo, motores nuevos con el triple de parte eléctrica, y dos nuevos actores, el Boost (más potencia) y el Modo Adelantamiento. En la parrilla llega Cadillac con el regreso de Bottas y Checo Pérez, y España vuelve a tener dos GP en el primer año de Madrid y el último de Barcelona antes de iniciar su alternancia de tres ediciones con Spa. (por Toni López Jordá)

Lando Norris, campeón del mundo
ATLETISMO: EL ÚLTIMO INVENTO
El 2026 alumbrará un nuevo gran campeonato atlético. Se llama Ultimate Championship, se celebrará cada dos años (coincidirá con la temporada en la que no haya Mundiales al aire libre) y durará tres días de mediados de septiembre. El año que viene, será del 11 al 13 de septiembre. Budapest acogerá la primera edición de este Mundial reducido que excluye a la marcha atlética y las pruebas más largas (la mayor distancia serán los 5.000m) y que contará con 16 atletas en las carreras individuales, ocho en los concursos y ocho equipos en los relevos. (por Sergio Heredia)
BALONCESTO: VOLVER A UN MUNDIAL FEMENINO
Podio en tres de las últimas cuatro ediciones pero ausente en la más reciente España luchará por volver a participar en el Mundial femenino, que se disputa en septiembre en Berlín. Sin embargo, antes debe conseguir el billete en el torneo clasificatorio que en su caso se celebra en marzo en Puerto Rico. El conjunto español quedó encuadrado en un grupo con Nueva Zelanda, Puerto Rico, Senegal, Italia y Estados Unidos, que ya tiene el pase como campeón continental. Los tres primeros obtienen la plaza para el Mundial. (por Juan Bautista Martínez)
