Cuando Carlos Alcaraz manifiesta que sus rivales están jugando el partido de su vida por ser el número 1 actual, no dice nada que no haya sucedido anteriormente. Lo mismo le sucedió al tres grandes . Lo más relevante del caso, es que por primera vez un jugador lo hace público. Incluso Rafa Nadal, sin pretender criticar al murciano, indicó que quizás en frío Carlos se puede estar arrepintiendo de esas manifestaciones. Puede tener un lado positivo a corto plazo ya que es una manera de verbalizar una emoción como la ansiedad y eso siempre genera un alivio. Pero en la línea de lo que dice Nadal creo que tiene un aspecto negativo, ya que está emitiendo señales a sus posibles rivales de que en cierta manera es más batible de lo que dice su ranking.
Es interesante hacer una comparativa con los jugadores del tres grandes ya que ninguno de los tres, gestionando cada uno a su manera esa situación, le otorgó ni la más mínima importancia al rival. Por ejemplo, Federer podríamos decir que convertía la presión en una narrativa estética a través de disfrutar del tenis. Mantenía siempre una regulación emocional altísima, casi aristocrática. Djokovic sí que transmite la hostilidad de la situación, pero la enfoca hacia el público, no hacia el rival. Y tiene la habilidad de que esa energía se convierta en combustible competitivo. Nadal quizás sea el más potente en este aspecto. Consigue evitar colocarse en el centro del relato y refuerza su propio concepto del deporte a través de la narrativa del esfuerzo. Su filosofía fue siempre la misma, cada partido es difícil, cada rival exige su máximo.
Carlos Alcaraz manifiesta que sus rivales están jugando el partido de su vida contra él
Podemos analizar a través de la estadística si todos ellos han sufrido con la misma intensidad la elevación del juego de sus rivales. Si vemos el porcentaje de victorias de cada uno de ellos veremos que Alcaraz ha ganado el 74% de sus partidos, Federer el 82%, Djokovic el 83% y Nadal el 82,6%. Aquí podríamos concluir que sí, que Carlos lo está sufriendo con más intensidad, pero esta estadística como muchas veces pasa, está falseada. Quizás deberíamos ver el porcentaje de victorias hasta la edad actual del murciano y entonces observamos que Federer había ganado el 61% de sus partidos, Djokovic el 68% y Nadal, el mejor, el 77%. Por lo tanto seamos serios y no caigamos en la crítica a Carlos porque de momento está siendo el segundo mejor de la historia a su edad. Porque si miramos a Sinner por ejemplo lleva el 66%, muy lejos de Alcaraz. Quizás Alcaraz debe entender que el problema no reside en si tus rivales juegan mejor contra ti, eso siempre ha sucedido. La clave está en si tú eres capaz de ganarlos cuando lo hacen. el tres grandes Creció porque entendió que eso sucedió siempre y convirtió ese escenario en una rutina. Algo que Carlos está de momento descubriendo y ha de encontrar las herramientas necesarias.
