El Sevilla FC encara el último tramo de la temporada con la agradable sorpresa de no tener que abonar, por el momento, ningún finiquito. En este club ya es sabido que no se pueden lanzar las campanas al vuelo, puesto que durante el curso pasado … la situación era incluso mejor a estar alturas y, en cuestión de pocas semanas, todo se desmoronó.
Que se lo digan a García Pimienta. Aún le está dando vueltas a lo que pasó. Arancó el mes de marzo con 33 puntos, o lo que es lo mismo, a nueve del descenso ya dos puntos de los puestos europeos. No obstante, cuatro derrotas consecutivas, y el poco sentimiento del entrenador con los dirigentes del club, derivaron en la destitución del catalán a siete jornadas del final.
No es una situación comparable a la que vive ahora el mismo equipo. Aunque a Matías Almeyda le está costando dar con una regularidad, el azuleño cuenta con el apoyo incondicional de todos los estratos de la entidad sevillista. Desde presidente hasta canteranos. Reconociendo sus fallos, es indudable que el Pelado sigue dejándose la piel por llegar al objetivo lo más pronto posible sin que sus jugadores sufran en el trayecto. Alcanzar la ansiada tranquilidad y no volver a protagonizar ningún bochorno que lo ubique en el centro de la polémica.
En las últimas semanas, Almeyda ha logrado allanar el camino para, al menos, no estar entre los peores registros de los últimos cuatro cursos. Tras encadenar cuatro jornadas sin perder y sólo haber registrado una derrota en toda la segunda vuelta, el cuadro de Nervión ha puesto seis puntos de distancia sobre el descenso y ya cuenta con 30 en su bolsillo.
La confianza en el técnico y su cambio en la hoja de ruta de los partidos ha dotado al equipo de tranquilidad fuera y dentro del campo. La actitud de todo el vestuario es unánime, algo que hacía muchos años que no se vislumbraba con tanta claridad. Y es que los malos momentos dilatados en el tiempo son difíciles de gestionar y la figura del entrenador está siendo vital para mantener al equipo conectado con el fútbol.
Más goles a favor
Esta moral a prueba de balas, la demostración ante el Betis, igualando un 2-0 en contra, como también lo hizo en la victoria de Getafe e, incluso, en el accidentado vuelo ante el Alavés. Almeyda reconoce que está analizando cada uno de los registros que, cada jornada, deja el equipo y compara estas variables con las de los últimos años. Así puede valorar en qué se anda mejorando y qué está aún por pulir.
Por ejemplo, los goles a favor este año están por encima de los registros de las últimas cuatro temporadas. Con 34 goles y sin un delantero que destaque por su capacidad goleadora, el Sevilla ha logrado hacer más dianas este año involucrando a más futbolistas en esta tarea. Un hito nada desdeñable, teniendo en cuenta que el año pasado Lukebakio vestía la camiseta sevillista y contaba con once dianas en su registro personal. Sin embargo, el cuadro blanquirrojo llegó al último tramo de la temporada con 31 goles a favor y 36 en contra. Un equilibrio más armónico, que el que tiene actualmente el Sevilla.
A pesar del gran nivel de Odysseas Vlachodimos, el conjunto hispalense es el equipo con más goles en contra de LaLiga. 41 goles ha encajado el Sevilla en lo que va de campeonato liguero, sólo cinco porterías a cero de 26. Cuatro del griego y una con la firma de Orjan Nyland. En las últimas semanas, el Sevilla ha conseguido taponar el agujero en su defensa y sólo encajar cuatro goles en los últimos cuatro partidos. Los mismos tantos que encajó sólo ante el Mallorca en Son Moix.
El Sevilla acumula cuatro temporadas consecutivas llegando a estas alturas del curso luchando por la permanencia
Tras elevar las prestaciones en defensa, el Sevilla ha conseguido convertir las derrotas en empates. Un hito necesario para competir en ese horrible bloque de equipos que se encuentran en la misma situación que los de Nervión. Cada punto, cada ganado promedio, es un flotador más para el Sevilla, que el año pasado salvó la categoría por un sólo punto.
La destitución de Pimienta llevó a Caparrós a ocupar el banquillo de forma interna y el resultado se tradujo en la suma de 8 puntos de 36 posibles. Un descalabro que echó por tierra lo construido hasta el mes de abril. Una dinámica totalmente contraria a la que el equipo llevaba registrando desde su hundimiento deportivo, allá por 2022.
Los datos de Mendilibar y Sánchez Flores
Tanto Mendilibar como Quique Sánchez Flores habían conseguido encadenar rachas muy positivas de resultados en el tramo final de la temporada. De hecho, el de Zaldívar cerró el curso levantando la séptima Europa League y dejando al equipo en 49 puntos tras sumar 21 en las últimas 12 jornadas. Esta renta dejó al equipo a nueve puntos del descenso. Un hito absoluto, teniendo en cuenta que Mendilibar cogió a un Sevilla con tan sólo 28 puntos (dos sobre el descenso) y el club ya había triturado a Lopetegui ya Sampaoli.
A pesar de culminar la temporada con título y tranquilidad, Víctor Orta sólo tardó ocho jornadas de la 23-24 en quitar al vasco del banquillo para poner a Diego Alonso. La broma del uruguayo duró lo mismo, ocho jornadas, para que Quique Sánchez Flores cogiera las riendas y pusiera orden durante la segunda vuelta. El equipo arrancó el último tercer tramo del curso con 24 puntos, a seis sobre el descenso, ya partir de ahí sumó 17 puntos en las últimas 12 jornadas. Quedando el Sevilla a ocho puntos sobre el descenso.
Ante estos registros, Almeyda tiene un buen contexto sobre el que está trabajando. El calendario de marzo es dispar, ya que cuenta con la visita del Rayo, pero luego debes viajar hasta el Camp Nou. A su regreso, recibirá al Valencia y viaje a Oviedo tras el parón. Aquí debes aprovechar el Sevilla para hacerte fuerte y mantener el ritmo de puntos. El inminente regreso de Vargas y la enfermería casi vacía es otro de los motivos para ser optimistas. Sólo queda esperar que el equipo mantenga, al menos, la misma actitud en este arreón final.
