El hecho de que las aguas estén más calmadas en lo deportivo por los últimos resultados del equipo (una sola derrota en las últimas siete jornadas) no mitiga el enfado del sevillismo hacia árbitros y comités en otra temporada compleja en la que el … El Sevilla FC vuelve a luchar por su supervivencia. Los aficionados piden en este sentido respeto para su club, igualdad de criterios y sentido común a la hora de sancionar.
La gota que colmó el vaso fue el duro castigo de 7 encuentros a su entrenador, Matías Almeydapor su expulsión ante el Alavés. El goteo es incesante, porque hasta en el derbi contra el Betis (2-2) donde la dirección de partido de De Burgos Bengoetxea era bastante correcta, los sevillistas reclamaron una segunda amarilla al local Antony que parecía bastante clara.
Por ello, la hinchada nervionense no piensa aflojar y prepara una pañolada contra el estamento arbitral durante los primeros minutos del partido ante el Rayo Vallecano del próximo domingo (18.30). Las peñas del Sevilla FC se van uniendo con el paso de las horas a esta iniciativa a fin de que la protesta sea multitudinaria en el Sánchez-Pizjuán.
Una reacción a la que se ha sumado también el grupo Biris Norte, como ha expresado desde sus canales oficiales: «Si el respeto no llega desde arriba, que se escuche desde la grada. Este domingo, pañuelos al aire contra el abuso arbitral que sufre el Sevilla FC. Basta ya de decisiones dirigidas, basta ya de mirar hacia otro lado. ¡Transparencia y justicia para nuestro escudo!».
El núcleo del problema se estalló hace un par de semanas en lo que el propio club percibió como una desventaja sistemática y falta de respeto en las decisiones cruciales de los árbitros. Una dañina ausencia de unidad en los criterios y doble rasero que el Sevilla y el sevillismo no toleran de ninguna manera.
