El técnico del Espanyol. Manolo González se mordió la lengua en la rueda de prensa posterior al accidentado partido del sábado ante el Getafe y no quiso escudarse en las polémicas decisiones arbitrales para justificar la nueva derrota, centrándose en los errores futbolísticos de sus jugadores.
“Lo que pasa en el campo lo ve todo el mundo. Nadie está ciego. Luego hay detalles propios que me cabrean mucho. No vale de nada llorar, debemos ponernos las pilas. Son detalles futbolísticos los que nos hacen perder un partido como el de hoy”, declaró Manolo, sin decir nada y diciéndolo todo entre líneas. cuando se le cuestionó por el trabajo de Isidro Díaz de Mera, el colegiado del Espanyol-Getafe.
Va por delante que el conjunto perico dobló la rodilla por culpa, en gran parte, de haber defendido pesimamente en el descuento de la primera parte cuando encajó dos goles a balón parado, un último que ya no pudo remontar. Pero es lícito y lógico destacar que la actuación arbitral, tanto del colegiado de campo, como del equipo del VAR, machacó y de que manera al conjunto perico en el duelo contra los azulones. Y Llueve, mejor dicho diluvia, sobre mojado.
Ante el Getafe, hubo hasta cuatro lanzas muy polémicas contra los intereses del Espanyol. El penalti no pitado por una supuesta mano de Diego Rico (otras manos más leves se han pitado), los dos goles anulados por justísimos fueras de juego (un acto de fe en el semiautomático) y un penalti muy claro sobre Jofre en la recta final, que pasó totalmente por alto, sin que entrara el VAR.
Y no es la primera vez pues el Espanyol está sufriendo los ‘azotes’ del VAR en los dos últimos meses, cayendo la moneda siempre por la cruz. No es una afirmación gratuita. De los últimos 10 partidos jugados por el Espanyol, el VAR ha intervenido en cinco, siempre contra los intereses pericos y en muchos casos con decisiones muy polémicas que incluso días después han sido reconocidas por el CTA como errores. Desde mitad de enero hasta el duelo ante el Getafe, mitad de marzo, el VAR lo ha matado.
Arrancó el vía crucis con el partido ante el Girona en el RCDE Stadium (16 de enero) con dos penaltis rigurosísimos que decantaron la balanza a favor de los de michel. Siguió en el Valencia-Espanyol con otra pena máxima muy polémica de Rubén Sánchez sobre Beltrán.
el tercer duelo con ‘robo’ se dio en el Elche-Espanyol cuando se pitó otro rigurosísimo penalti por una Supuesta mano de Carlos Romero. Hace apenas una semana, se dio la polémica más encendida en Mallorca tras conceder un gol sin que el colegiado De Burgos Bengoetxea viera la falta previa sobre Urko que invalidaba la jugada posterior.
Y el quinto duelo donde la actuación arbitral se volvió a desquiciar al espanyolismo se dio el sábado contra el Getafe. La caída en picado del cuadro de Manolo, no haber ganado todavía en 2026 después de 12 jornadas (8 derrotas y 4 empates), se debe en gran parte a los errores futbolísticos (no cerrar la portería, conceder mucho a balón parado y no estar finos arriba), pero también a que las actuaciones arbitrales han perjudicado y de qué manera a los intereses pericos.
