Para Millonarios aún no sale el sol. No alumbra nada. Todo es una tempestad, una tras otra. Ahora empató de local contra el Medellín, 0-0, en el partido que empezó el domingo, se suspendió por mal clima, y terminó este lunes, en una tarde igual de gris a la temporada del equipo azul. Millonarios no perdió, pero un empate en la cuarta fecha y en su casa no alivia nada.
Millonarios ganó el partido, desde el domingo cuando arrancó, con la urgencia que merecía, quería al fin ganar, abandonar la cola del campeonato y que la afición empezara a cambiar la cara larga que trae. Pero al primer minuto, el domingo, vino el primer escalofrío con un tiro libre de Chaverra que controló el portero Diego Novoa. Un susto, Desde un palco del estadio, muy atento y pensativo, miraba el partido el nuevo entrenador azul, el argentino Fabián Bustos, quien acababa de firmar su contrato.
Millonarios vs.DIM Foto:Néstor Gómez – El Tiempo
Y en la cancha, llovía y llovía, y Millonarios ahí iba, intentando salir, sobre todo por la banda izquierda con Sebastián Valenciaintentando agredir de alguna manera, saltando charcos a ver si podía gestar alguna buena jugada, o al menos que la pelota rodara. No era fácil avanzar, ni para azules ni para rojos. La estrategia estaba ahogada. Todos los jugadores estaban expuestos a la pifia. Lo único que avanzaba en El Campín era el reloj.
Hasta que llegó el gol que no fue, el gol que tuvo que ser y no fue y aún despierta malestar. Angulo desafió las minas de agua, avanzó a tranco largo, en velocidad, incursionó en terreno rival, tocó a su derecha para leo castro que lanzó el centro rastrero, la pelota se pasó por el área chica y le quedó a Rodrigo Contreras que llegó a su encuentro resbalando, alcanzó a ver el arco desierto, no había guardián, eran él y la red, él y la pelota, él y su destino: la tracción por arriba. ¿Cómo? No se sabe. No lo sabe ni él ni nadie. Iba media hora de juego y el gol quedó atorado en las gargantas de la multitud. No vimos el gesto del técnico Bustos en el palco, pero adivinamos que también alcanzó a gritar el gol que no fue. Como al minuto 40, cuando Andrés Llinás Entró a conectar un cabezazo en un tiro libre y la pelota le pegó, extrañamente, en la espalda. Esto es Millonarios hoy, profe, ni la suerte le ayuda.
Millonarios vs DIM. Foto:Néstor Gómez. EL TIEMPO
Y en la cacha, ese domingo, el agua no dejaba de caer y entorpecer todo. Al menos en el primer tiempo Millonarios terminó un poco mejor, mejor que todo lo mostrado en los tres partidos anteriores. En los últimos minutos puso muchos hombres en el campo del DIM, con lados bien arriba, con sociedades, con Castro y Conteras alternando espacios para metro miedo –una constante, Castro a un costado y tirándole pases a Contreras a ver si conectaba alguna y no la tiraba afuera–, así empujó Millonarios y así acorraló al Poderoso, que en algún momento clamó que el árbitro pitara ya el final del primer tiempo, con tan mala fortuna que antes de irse al descanso, el jugador Yony González se lesionó.
Fabián Bustos (i), Enrique Camacho y Ariel Michaloutsos (d) Foto:Néstor Gómez – El Tiempo
Arrancó el segundo tiempo y llovía y llovía. Esa era la única constante del partido, un aguacero que arreció como si fuera el fin de los tiempos. ¡Que suelten al Tigre!, pidieron a gritos los hinchas azules. Pero aún no era su momento. Falcao observaba desde el banquillo, sigiloso, apretando los dientes y esperando su momento. Mientras tanto, Del Castillo fue el primer que intentó con un remate desviado. Respondió el DIM con un cabezazo de Fydriszewski que sacó a Arias de la línea como con la mano. Fue un instante de pánico en El Campín, aunque la jugada ya estaba invalidada. No pasó mucho tiempo para que el DIM descargara otro remate, esta vez con Chaverra, un disparo que exigió a Novoa y confirmó que el Medellín había arrancado mejor el segundo tiempo. Y llovía y llovía… Al minuto 55 el árbitro Carlos Márquez paró el partido, porque la pelota, sencillamente, no rodaba.
Se reanudó y sin goles
Millonarios vs.DIM Foto:Néstor Gómez. EL TIEMPO
Lunes, 3 pm, el partido se reanudó, ya no llovía, y la cancha estaba un poco mejor, al menos ya sin charcos. Con mucha gente en las tribunas. Las nubes grises anunciaban otra probable tempestad, pero permitieron que se jugara. La novedad es que el Tigre fue liberado: Falcao entró a la cancha con la reanudación del partido. Y tuvo el gol, le faltó un zarpazo más veloz, estiró un poco más las garras, punteó la pelota que le llegó al segundo palo y se le fue por arriba, tan parecido al gol que falló Contreras el Domingo.
Millonarios vs DIM. Foto:Néstor Gómez. EL TIEMPO
DIM apuró y tuvo al menos cuatro remates de peligro, con Chaverra, con Berrío, y un par de Montaño que enfrióon el estadio peor que mil aguaceros. El equipo azul, el que tiene nuevo DT y necesita que se ponga el overol cuanto antes, se salvó de otra derrota y terminó con 10 por la expulsión de Ureña: Millos salió a la reanudación del partido a padecer otro vendaval. Si ya no caía un diluvio, en Millonarios siguen bajo tempestad.
PABLO ROMERO
Redacción Deportes
@PabloRomeroET
