La selección española solventó con un sólido triunfo por 1-4 su puesta de largo en el sala europea de fútbol. Frente a una roca Esloveniauna de las anfitrionas del torneo, la heptacampeona continental demuestra que llega a la cita bien … engrasada y comenzó con buen pie su carrera hacia un título que se resiste desde hace ya diez años.
En cada entrevista antes de iniciar la competición Jesús Velasco había advertido que el primer partido es siempre el más difícil de un gran torneo, lo que unido a la condición de local del rival aventuraba un complicado debut para España en un repleto Arena Stozice de Liubliana. Por eso, que Antonio abrió el marcador a los 25 segundos con una gran volea en el primer rincón del partido pilló a todos por sorpresa.
El tempranero gol no varió el plan de ninguno de los dos equipos, con control absoluto del juego de España, moviendo el balón por la pista con velocidad, y Eslovenia encerrada en espera de un error. Pero todo cambió a los seis minutos con el 0-2, obra de un certero Mellado. Ahí sí, tras parar el partido con un tiempo muerto, los locales se decidieron a atacar también la portería de Dídac. La valentía local igualó algo el choque e implicó al meta catalán en varias acciones pero España no sufrió en defensa, logró mantener la iniciativa e incluso aumentó su renta con los goles de raya (15′) y Gordillo (17′) antes del descanso, al que llegó con un cómodo 0-4.
Esa ventaja condicionó la segunda parte, en la que España intensificó su control de inicio, y sólo un error de Rivillos en la salida de balón permitió a Fidersek reducir distancias a los ocho minutos y dar esperanzas a Eslovenia. El gol se tradujo en un renovado empuje local, que culminó con el uso del portero-jugador, pero los de Velasco supieron blindar el marcador para amarrar su primer triunfo en el Europeo.
