Hace cinco años, el 25 de noviembre de 2020, día de la muerte de Maradona, el Madrid jugaba en Milán contra el Inter su quinto partido de la fase de grupos de Champions. Ese mismo día, Florentino y Antonio Pintus quedaron para tomar un café en el Hotel Sheraton Milan San Siro, … y allí cerraron el regreso del italiano (que ya había estado en el Madrid entre 2016 y 2019) de cara al verano de 2021. Fuera quien fuera el entrenador, que finalmente acabó siendo Ancelotti, el presidente entendía que el Madrid tenía que tener en su ‘staff’ a quien considera el mejor preparador físico del mundo. Y lo sigue pensando, por eso choca que Florentino no actuara del mismo modo tras el adiós de Carletto y la llegada de Xabi.
Alonso aterrizó en Madrid con el ‘staff’ con el que triunfó en Leverkusen, y eso incluía a Ismael Camenforte. Camenforte llegó al Bayer un año antes de que lo hiciera Alonso, pasando por el equipo sub-17 y luego por el sub-19 para, finalmente, ascender a preparador físico del primer equipo. Ahí empezó su andadura junto a un Xabi que le considera pieza clave e indispensable de su cuerpo técnico. Así que el Madrid, a diferencia de lo que sucedió con Ancelotti, no impuso a Pintus como jefe de la parcela física, aunque le hubiera gustado hacerlo. Y Pintus, que venía de un año complicado con el staff de Ancelotti, como ya contó ABC el pasado mes de junio, se abandonó de en medio para no condicionar el trabajo de Alonso, renunció a una gran oferta de la Juventus y aceptó un cargo de ‘despacho’ que el Madrid clasificó como ‘ Performance Manager’.
En el fondo, todas las partes hicieron lo que tenían que hacer. No se podía comenzar un proyecto tan disruptivo como el de Xabi con situaciones incómodas y forzadas que duplicaban funciones y jerarquías. Ni siquiera aunque el club tenga en un pedestal a Pintus, el único preparador físico que ha ganado cinco Copas de Europa (una con la Juventus, en 1997, y cuatro con el Madrid: 2017, 2018, 2022 y 2024) y el preparador físico responsable de dos de los cuatro únicos dobletes de la centenaria historia del club. La Liga y Champions de 2017 y 2022.
«Pintus ha decidido ser invisible para no molestar a Alonso», comenta una persona de la cúpula del Madrid a este periódico. En ese nuevo rol de ‘ Performance Manager’, el día a día del italiano en Valdebebas está enfocado a maximizar el desempeño, la productividad y el rendimientos de los jugadores y equipos de la cantera que quieran apoyarse en su conocimiento y metodología, pero en el caso del primer equipo, hasta el momento, Xabi ha sido consecuente con su idea y no ha pedido ayuda a Pintus en ningún momento.
«Pintus está desaprovechado en su nuevo rol», lamentan personas del club cercanos al primer equipo
Las personas involucradas en el día a día de Valdebebas aseguran que el italiano está alejado por completo del primer equipo, tanto del ‘staff’ como de los jugadores. Ni habla con ellos, ni aparece por el gimnasio ni por el campo de entrenamiento, con el objetivo de evitar situaciones que puedan generar malos entendidos. Y es que los que le conocen bien a Pintus le consideran un hombre de club, muy fiel a Florentino, ya disposición del presidente para lo que le pida. Le guste más o menos: «Está desaprovechado en su nuevo rol», lamentan algunas personas cercanas al primer equipo.
El Madrid ha llegado a tener esta temporada hasta una vez jugadores lesionados a la vez, algo que jamás había pasado en la historia del club, y es un asunto que preocupa mucho a la planta noble. El proyecto de Xabi tiene un agujero enorme en la parcela física, y no solo por el elevado número de contratiempos musculares y traumáticos, sino por el momento físico que vive el equipo.
Aparte del numeroso parte de bajas, hay poco vigor y exuberancia en los jugadores sanos. Ya no es solo que el equipo haya dejado de presionar arriba porque los jugadores le hayan sugerido a Xabi que no es su estilo, es que las piernas tampoco le dan para hacerlo, aunque quisieran. No están preparados como deberían estarlo para someter a sus rivales a nivel físico.
Un problema, el de las lesiones, que el club conoce de sobra y sabe que tiene muy difícil solución a mitad de temporada. Con partidos cada tres días, no hay preparador físico capacitado para revertir una situación tan delicada. La pretemporada es el momento adecuado para plantar la semilla y desde que el balón comienza a rodar y la competición devora el día a día de equipos tan cargados en el calendario, como el Real Madrid, no hay tiempo de calidad para preparar a un equipo esencialmente. Ese es un trabajo de verano y todo lo que no se ha hecho en esa época ya no se puede hacer durante la temporada.
Así que si en los próximos días, o semanas, Florentino decide prescindir de Alonso e impone a su sustituto la vuelta de Pintus, no lo tendría fácil el italiano, pero esta es precisamente una de las razones por las que el presidente ha mantenido a Antonio en el club. Se suele decir que el cerdo pone al burro donde el dueño quiere, y eso es justo lo que hizo el Madrid con Pintus. Mantenerlo en nómina, aunque sea en unas funciones en las que no pueda sacar el máximo rendimiento. Antes o después, le quiere de vuelta en el primer equipo.
