Explosivo, pasional, con una personalidad única y un estilo de juego inigualable, Juan Lebrón (El Puerto de Santa María, 1995) es sin duda una de las mayores figuras mediáticas del pádel. Cuatro veces número uno del mundo, el ‘lobo’ justo acaba de arrancar una nueva e ilusionante etapa al lado del joven Leo Augsburger, con quien espera romper el dominio de Tapia-Coello y Galán-Chingotto para recuperar el trono que tanto anhela.
Un proyecto que genera grandes expectativas y del que nos habla. en exclusiva en Mundo Deportivo, justo en la previa de las Premier Padel Finals de Barcelonael torneo que pondrá el broche de oro a la temporada en el Palau Sant Jordi.
Lee también
Entrevista a Juan Lebrón
Muy buenas, Juan. ¿Cómo estás?
Muy bien, con ganas de Barcelona.
¿Qué tal llegas al Tour Finals? La temporada es muy exigente ya estas alturas el desgaste se debe notar…
Pues llego muy bien, la verdad, con las pilas bien cargadas y muy ilusionado. Sinceramente, para mí no se me ha hecho ni mucho menos largo, el tener que cambiar de compañero me ha venido muy bien. Creo que estos dos torneos que estamos haciendo con Leo nos van a ayudar, nos hacen conocernos más. Estoy muy contento, muy ilusionado.
Lebrón y Augsburger firmaron una espectacular remontada
¿Cómo han sido las primeras sensaciones de la pareja en el Mayor de Acapulco y en los pocos entrenamientos que habéis hecho juntos?
Pienso que han sido muy buenas. Los dos tenemos muchas facilidades, así que eso también nos aporta muchísimas cosas positivas en cuanto a entrenamiento y jugar en competición. Fue muy bien el torneo en México y ahora queremos hacerlo muy bien aquí en las Finales. Estamos en una buena dinámica y ojalá que podamos terminar el año con una buena guinda para empezar el 2026 con esa confianza de habernos ido del 2025 con un buen resultado.
“Estoy haciendo todo lo posible para intentar que Leo se proyecte de la mejor manera. Quiero ser un buen compañero, que le aporte todo lo que es necesario para él”
Con Leo ya hubo un acercamiento el año pasado, pero finalmente te decantaste por Stupa. ¿Una vez que decidisteis separaros, Augsburger fue tu primera opción?
Sí, sí. No lo pensé ni lo dudé en ningún momento.
Habéis dejado claro que el objetivo de la pareja es el número 1. ¿El hecho de compartir pista con un jugador aún tan joven como Leo te añade más presión todavía?
Ninguna. Yo estoy haciendo todo lo posible para que esto suceda, para intentar que Leo se proyecte de la mejor manera y para que tenga ese objetivo. Quiero ser un buen compañero, que le aporte todo lo que es necesario para él. Sinceramente, cuando tengamos nuestras diferencias o también cuando nos pongamos de acuerdo en muchas cosas, eso se va a quedar entre nosotros, solo para adentro.
Creo que estamos haciendo un gran equipo, que tenemos las personas adecuadas para que nos guíen y nos lleven hacia ese lugar. No hay que ponerle fecha, ni mucho menos, pero yo creo que es un objetivo que los dos queremos y que obviamente tenemos que lucrarnos de que vamos a poder hacer una buena pretemporada para 2026.
“Siempre se dice que puedo aspirar a más. Cuando haya sido número 1, conseguir un título o dos puede quedarse corto”
Llegados a este punto de la temporada, ¿qué valoración haces del 2025?
Quitando a las dos primeras parejas, para la persona que soy yo como jugador, es una buena temporada, para decirlo así. Y ustedes también seguramente me la pondéis así porque yo sé que siempre se dice que puedo aspirar a más, yo también lo noto. Obviamente, cuando has sido tantas veces número uno, cuando lo ves de esa manera, conseguir un título o dos puede quedarse corto.
No lo digo por la gente, soy yo mismo que me lo pongo. Para mí es algo bonito, yo no tengo ninguna presión en absoluto. Cada vez siento menos la presión de la gente y de los periodistas porque he pasado por una serie de cosas que me han servido para ir conociéndome más, para saber lo que me gusta, lo que me aporta y lo que no. Eso hace que cada vez esté más tranquilo y que pueda transformar ciertas cosas que antes a lo mejor controlaba menos.

Juan Lebrón en los octavos de final del P2 de Asunción
Para un jugador tan competitivo y que está acostumbrado a ganar no debe ser nada fácil ver como hay dos parejas tan dominantes y estar alejado del número 1. ¿Cómo lo ha gestionado?
Totalmente. Creo que las dos primeras parejas están muy por encima del resto, pero bueno, queremos ser los responsables de que eso no ocurra más durante la temporada que viene. Va a ser algo que creo que hay que trabajar mucho, pero que esperamos que suceda. Solo te puedo decir que hay que ponerse en modo de trabajo, cuidar todos los aspectos e ir a por ello.
Tapia-Coello y Galán-Chingotto son dos parejas que se hacen muy fuertes en la red. ¿El estilo ofensivo y agresivo de Leo os puede beneficiar a la hora de competir contra ellos?
Sí, y en muchos otros aspectos también. Apenas hemos entrenado y todavía tenemos que proyectar mucho la pareja. Tenemos un mes y pico para conocernos mucho, para seguir aportando lo que a Leo le gusta de mí, lo que no le gusta y yo lo mismo de él. Creo que esas cosas nos van a aportar muchísimo durante nuestra relación personal y profesional. Nos tenemos mucho respeto, que es muy importante, y eso va a hacer que lo que quiera cada uno del otro seguramente lo va a coger con buena energía.
En un torneo habéis pasado de pareja número 5 a ser la 3 en Barcelona. ¿Hasta qué punto es importante estar entre las cuatro primeras?
Eso es muy relativo. Nosotros partimos de 5, hemos hecho un grandísimo resultado y ya estamos en la 3, pero ya vemos que cambia todo muy rápido. Hay que hacer un buen torneo aquí para intentar seguir manteniéndose entre las cuatro primeras, no hay más.

Juan Lebrón y Leo Augsburger ya se entrenan juntos
Queda solamente un torneo y luego ya llegan unas vacaciones más que merecidas. ¿Tienes algo planeado?
Sí, me voy a las Maldivas con mi novia seis noches y después voy de vacaciones unos días con la familia, pero aún no sabemos dónde. Obviamente, también iré unos días al Puerto para descansar.
Por último, ¿un deseo para un año nuevo?
Que mi familia, mis sobrinas, mis hermanos, mis padres, mis cuñados y todos mis primos tengan buena salud y que, obviamente, sigamos nutriéndonos de lo bien que está nuestro cuerpo.
