El entrenador del Sevilla, Matías Almeyda.probó la posibilidad de jugar con dos delanteros en el último partido de Liga ante el Atlético y va enfocando su equipo hacia ese nuevo sistema donde el punta este acompañado de otro compañero de fatigas. … Contra el mallorca Volverá a salir con dos hombres. Encima, antonio cordon ha cumplido su parte del acuerdo con el técnico argentino y le ha firmado otro delantero más para que compita principalmente con Isaac, por lo que por número ya podría jugar con dos arribas sin miedo a quedarse sin recambios. Tres centrales, dos carrileros largos, con tres centrocampistas móviles y dos arietes que se complementan el uno al otro. Salvando las distancias, lo mismo que hizo Quique Sánchez Flores en 2024 para salvar al Sevilla de la quema. A falta de gol o goleadores, juntar a los delanteros es la solución menos mala para terminar con la sequía.
Akor Adams, Isaac Romero y Neal Maupay. Tres delanteros para afrontar el tramo final de temporada, sin ser un consumado goleador ninguno de ellos mirando su currículum, aunque Akor Adams se esté destapando en las dos últimas jornadas como el verdadero canalizador de los remates del equipo. hizo dos goles en Elche y el de la victoria ante el Athletic. Los dos últimos han llegado desde el punto de penalti, asumiendo el nigeriano esa suerte que había sido esquiva para los sevillistas en el primer partido del 2026 por su otro punta, Isaac Romero. El africano ha regresado de la competición de selecciones de su continente con otro espíritu y alegría. Se ve capaz de hacer cosas diferentes, de intentarlo desde más lugares con su potente disparo y ofreciendo soluciones al Sevilla también en el juego combinativo.
Porque si de algo se acusaba al número 9 del Sevilla era de que no colaboraba como delantero en la construcción del juego debido a su juego vulgar con los pies. No es que lo haya mejorado en un mes fuera de Sevilla, pero la confianza con la que ahora se le ve también tiene sus beneficios a la hora de ganar duelos y jugar con la pelota de espaldas a portería. Ante el Athletic ayudó en esta función y en la del balón en largo, habitualmente perdedor el conjunto de Almeyda por no tener una referencia que baje bien el balón para la segunda jugada. Akor peleó con centrales experimentadas y, si no se llevaba la posesión, obligaba a despejes a las bandas que propiciaban que el Sevilla hubiera adelantado muchos metros en el campo, ahorrando el paso del esférico por el centro del campo, donde siempre tiene un déficit de fútbol el equipo. Un faro cuando se bajan las cortinas del juego entre líneas y se busca el directo.
Akor Adams es el máximo goleador del Sevilla en Liga con seis dianastres de ellas en la segunda vuelta. Su referencia es indiscutible y será extraño que Almeyda prescinda de él cuando tenga a los tres delanteros disponibles en la convocatoria. Siempre se ha tenido la duda de si su físico le permitirá estar tanto tiempo jugando sin mameluco, situación negativa que ya ha enseñado en el propio Sevilla. Por esto también se ha buscado la opción de firmado cedido al francés Maupay. Se necesitaba un recambio en punta por si cae alguno de los hombres de área, ya que no hay más tiempo para recomponer la plantilla. Ante el levanteen esa dolorosa derrota de inicios de año, el entrenador colocado en punta a Peque y Alexis Sánchez. Un disparo en el pie de un equipo que se quedó corto en el campo. Necesita jugadores que sepan jugar cerca del área.
Adams, el nuevo faro
Y eso que Maupay es segunda punta. En el mismo estilo que Isaac, aunque los dos puedan asociarse y jugar juntos si así lo manda el guion del encuentro. Porque el canterano demostró con el propio Quique en el banquillo que sus mejores partidos como sevillista fueron con la compañía de una punta referencia, como era En-Nesyri. Alguien que le limpiase el campo por delante y no le obligará igualmente a correr inútilmente en una presión adelantada y solitaria. El lebrijano gasta muchas energías en esos esfuerzos por el equipo, provocando que no llegue con las ideas frescas al remate. Ha anotado tres goles en Ligacon más de una veintena de remates a portería. La efectividad nunca ha sido una de sus fuertes. Ni en su mejor época ha roto en un consumado goleador. Es más un compañero. Alguien que se mueve bien por detrás del punta e incomoda a los centrales con su llegada desde atrás.
El Sevilla llevaba tiempo buscando un sistema que le garantizara una defensa nutricional en su área y la llegada con efectivo a la rival. Perdiendo fuerza por las bandas va asimilando el sistema de los tres centrales y los dos delanteros, con el esfuerzo de la línea defensiva en ir a presionar incluso a campo rival. Sigue con ese riesgo asumido el entrenador. No cambia. Pero ahora, en el ida y vuelta, entiende que posee mayor fuerza para asestar el golpe definitivo.
