Albert Perrin (Barcelona, 1944) fue directivo de la junta de Joan Laporta entre 2005 y 2010. Siempre anduvo cerca del expresidente, antes y después de tener un cargo en el club por la relación personal que existía, ya que era amigo de su padre. Fue uno de los fundadores del Elefant Blau, el grupo opositor a Josep Lluís Núñez, y fue también uno de los demandados por la acción de responsabilidad social presentada por Sandro Rosell. Viejo amigo de Johan Cruyff y de Armand Carabén, permanece siempre pendiente de la vida cotidiana azulgrana.
El cuestionario
Solo el que manda se puede equivocar. Seguro que el presidente ha hecho cosas que podrían haber sido diferentes, pero ha sufrido una presión muy fuerte. Cogió un club arruinado, en la miseria, prácticamente en concurso de acreedores, y lo ha reflotado. Los sinvergüenzas que había antes y tenían que haber comenzado a reconstruir el estadio, no lo hicieron. Del proyecto Foster que se había encargado al actual ha cambiado una barbaridad; pero aquello que dejó Laporta al terminar en 2010, a sus sucesores no les interesó y tampoco elaboraron otro. Ahora, con dos bemoles, ha asumido un proyecto que vale mucho más que el de entonces.
Tiene que haber una continuidad. Cuando menos, para culminar las iniciativas emprendidas. Laporta ha de acabar lo que ha comenzado. El señor Víctor Font no puede decir que ha sido el peor presidente de la historia. Si lo dice es que no tiene ni puñetera idea de la historia del Barça. O peor podemos deducir que él ha sido el candidato de la historia. Está desubicado. Que se queda en casa.
Sí, claro que me preocupa. Desde hace tiempo. Levantar el club de la situación económica en la que estaba, cuesta. Cuesta mucho. Ha afectado al primer equipo, al fútbol base, a las secciones… No se puede arreglar de hoy para mañana. Lleva tiempo.
Messi es una figura incontestable del Barça y tenemos que recibirle con los brazos abiertos cuando vuelva. No hablo de volver a jugar, no es el caso, sino de volver a formar parte del club. Todavía hay cosas que no se han explicado de su marcha. Hay una historia ahí. Lo que pasó aquel día no sucedió porque sí. El día de la despedida, viendo la llorera de Messi, están su esposa y sus hijos, pero su padre y sus hermanos no están. Ha de volver a relacionarse con el Barça, por supuesto, pero no tengo claro en qué papel.
Es que el socio es el propietario del club. Es muy difícil que pueda ejercer de propietario, pero lo es. Como propietario va a las asambleas y cuando hay elecciones va a votar. ¿Qué más puede hacer el socio? Yo, que ya tengo una edad, si echamos la vista atrás 50 años, el socio no pintaba nada entonces. Ahora dispone de una serie de oportunidades para expresar su opinión.
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