Después del encuentro en Oviedo parecía que el Betis Había tocado fondo esta temporada. Se recompuso. Luego tropezó en Vitoria. Se recuperó. Ahora llega el batacazo tremendo en la Copa contra el Atlético. Y está por ver la reacción. Esta irregularidad es impropia en la etapa de Manuel Pellegrini … que afronta sus horas más aciagas como técnico verdiblanco. El 0-5 ha dejado tocado al técnico así como una buena parte de su plantilla. Las decisiones del chileno con la titularidad de Adriánla suplencia de Natánla apuesta por chimi y el error planteamiento provocaron un ridículo histórico el día que más gente fue a la Cartuja, con fiesta previa e ilusión desbordada que acabó en una decepción de la misma talla o mayor. Llueve sobre mojado en este sentido y el dolor por la eliminación se acrecienta con debates interminables sobre la equivocada gestión de los recursos para bochorno general.
La goleada encajada es una de las más penosas en la historia del club. Una caída que tiene consecuencias. Perdió el Betis de Pellegrini Después de que éste apostara por el tercer portero con el único criterio de su gestión de vestuario, en una decisión ampliamente discutida en las previas y la controversia no se detuvo sino que se amplificó con su error grosero en el 0-1 y con la inseguridad manifiesta en el resto del partido: seis tiros del Atlético, cinco goles. Quizás sea el último partido del meta del Cerro con la camiseta bética. Menudo epílogo.
La suplencia de Natan por decisión técnica tampoco tuvo mucha explicación. Sobre todo cuando tira del brasileño en el descanso. Con la defensa adelantada y ante un rival que sabe interpretar a la perfección el contragolpe, prescindir del mejor central es una temeridad. De todas formas, el problema llegó por la derecha. Y ahí tuvo que modificar toda la defensa al descanso. No es la primera vez esta temporada que Pellegrini plantea un triple cambio en los partidos porque ve que las cosas no van como quiere. Lo hizo ante Celta, Forest, Girona, Alavés… Los planteamientos iniciales no funcionan en muchas ocasiones porque los rivales sí estudian mejor los puntos débiles del Betis. Esta falta de preparación para afrontar a los oponentes es algo que se le echa en cara en muchas ocasiones a Pellegrini en su etapa más reciente. La persistencia en jugar contra todos de la misma forma hace al Betis previsible ya los jugadores les frustra, como se vio en el campo con varias discusiones entre ellos. Hay debilidad defensiva, poca regularidad en el juego y dependencia de jugadores concretos.
Otra de las decisiones del entrenador que quedó en evidencia fue la apuesta por un mediocentro en lugar de por un delantero en el mercado. Fidalgo llega para ocupar el espacio que por ahora dejan libre Lo Celso e Isco pero ambos están en la plantilla y más pronto que tarde volverán a jugar. Mientras, con Fornals, Deossa o Riquelme el asunto podía cubrirse de alguna forma. El problema es que cuando no está Cucho el escalón es sideral con Chimy, Bakambu, Pablo García o Aitor. Y la consecuencia del mercado también fue que el congoleño no podía ser alineado en la Cartuja dado que habría enrarecido más el ambiente. Seguramente juegue mañana en el Metropolitano.
La peor noche de Pellegrini
La plaga de lesiones también le pasa factura al técnico, dado que se discute su preparación física por la concatenación de lesiones musculares. Estas ausencias restan potencial al equipo para días como este en los que se echan en falta a los futbolistas más importantes pero también el refresco en la rotación. Al caer se liberan semanas completas, como se logró con la buena línea en la Europa League salvando el play off. Lo necesario ahora es que el grupo pueda respirar algo más para lo que resta de temporada. Cierto es que la plantilla no está para alharacas pero también hay que exigir lo que corresponde, sin mirar más arriba de la cuenta, para que el Betis llegue a sus metas habituales.
Sí es cierto que fue bastante autocrítico Pellegrini al término del encuentro ante el Atlético y que su charla ante los jugadores en la mañana del viernes fue larga y directa para que traten de remontar la situación antes de que la temporada se tuerza más. Su liderazgo es fundamental en este tiempo para cambiar el ánimo y los resultados, algo de lo que sabe bien dado que en estos años siempre ha sorteado momentos complejos con rachas positivas que le han llevado a cumplir las metas marcadas por el club, con clasificaciones europeas consecutivas como jamás había sucedido en la historia de la entidad.
«No esperábamos sufrir esta derrota. Creo que hicimos un partido muy mal jugado, tanto en defensa como en ataque. Estaban parejos los primeros minutos, hasta que abrió el marcador. Defensivamente, el equipo no funcionó; ofensivamente, tampoco. Nos encontramos con un rival superior que aprovechó sus ocasiones y ganó el partido con claridad. No puede ser casualidad que hayamos perdido con los tres grandes por 5-0, hay que revisar algunas cosas. El equipo salió a jugar como siempre ante un equipo que, quizás, jugó uno de sus mejores partidos en los últimos tiempos», señalaba Pellegrinireconociendo casi sin querer que el duelo no había sido preparado de forma específica. «No hemos hecho bien nada. A excepción de los primeros minutos, hasta la esquina, el partido estaba más o menos parejo. No logramos concretar las pocas ocasiones que tuvimos y nos hicieron cinco goles. No se puede encontrar nada positivo en el partido».
Mientras tanto, bartra también incidía en la preparación de sus declaraciones. «Tienen un equipazo, han jugado, para mí, uno de sus mejores partidos. Hoy pensábamos que iban a jugar con dos arriba, pero nos han hecho superioridad por dentro. No llegábamos a tiempo cuando saltábamos y si no saltábamos, encontramos a un hombre libre y empezaban a dominar. Creo que ahí ha estado la clave», afirmaba el capitán evidenciando la impotencia sufrida por la falta de recursos sobre el césped ante los planteamientos tácticos.
