El próximo sábado 3 de enero a las 21:00h el RCD Espanyol se enfrenta al derbi catalán más encendido de los últimos años al recibir al que fuera su portero durante las pasadas temporadas pero ahora vistiendo de azulgrana. El regreso de Juan García al RCDE Estadio de Cornellá ha levantado ya muchas ampollas entre los aficionados blanquiazules y se espera que el partido se desarrolle en un clima de alto voltaje. En este ambiente eléctrico, la Federación Catalana de Peñas Espanyolistas (FCPE) ha llamado a la afición a mantener la “cabeza fría” ante el regreso del cancerbero.
“El día 3 es un partido muy especial que todos los pericos y pericas siempre marcamos en rojo en nuestro calendario. Además, el derbi de este año tiene el añadido de ser el primer partido de nuestro exportador en el RCDE Stadium”, empieza diciendo el comunicado.
“En la asamblea del día 18 ya personalmente expresé mis sentimientos respecto a su vuelta e imagino que muchos os sentiréis igual, pero aún así, es esencial tener, dentro de lo posible, la cabeza fría”, prosigue el texto. “Hay muchos factores externos que nos miran con lupa y están deseando podernos atacar. Por eso, no podemos olvidar que el Estadi ya está apercibido de cierre y, por tanto, debemos ser conscientes de lo que nos jugamos como afición”, se puede leer a continuación. “El primer equipo esta temporada nos está haciendo disfrutar como pocas veces y, como los propios jugadores han reconocido, es en parte gracias al apoyo que tienen cuando juegan en casa. Por este motivo os pido a todos los peñistas que por favor durante los 90 minutos de partido tengamos un comportamiento que no hipoteque el resto de la temporada y animemos sin parar a nuestros jugadores”, finaliza la misiva.
Redes de contención
Por el momento, en el RCDE Stadium se han comenzado a instalar dos grandes redes en los goles para impedir el lanzamiento de objetos al campo y se han ampliado las medidas de seguridad para el próximo fin de semana. Sin embargo, algunos sectores de la afición se han mostrado en contra de esta medida porque consideran que criminaliza a los aficionados de esas zonas cuando realmente cualquiera podría lanzar algún objeto desde cualquier punto del estadio.
Desde el club se vigilarán esta serie de conductas y se sancionará a los infractores. Las cámaras repartidas por todo el estadio hacen posible la identificación de quién decidió tirar algún objeto al campo y es de sobras conocido por los aficionados que a consecuencia deberá abonar 3.000 euros y estar lejos de un espacio deportivo al menos dos años como y aocurrió tiempo atrás con el ‘vasazo’ al árbitro del Villareal.
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