Bernat Sellés (Lles de Cerdanya, 2003) participará por primera vez en unos Juegos Olímpicos de invierno en los esprints de esquí de fondo que comienzan este martes en el Tesero Cross-Country Skiing Stadium, en los que se plantea superar el corte de los 30 mejores tras tres temporadas en el equipo español. Nieto de uno de los fundadores de la estación de esquí de Lles de Cerdanya, la montaña ha sido siempre su hábitat natural y se puso unos esquís por primera vez a los dos años.
Siendo de Lles de Cerdanya estaba cantado que esquiaría, ¿no?
Siempre he estado vinculado al esquí, la verdad. Soy un chico de montaña y esto ha sido siempre ‘casa’. La familia de mi padre abrió una estación de esquí en Lles ya desde ahí, toda mi familia hizo esquí: mis padres, mis tíos y mucha gente del municipio. Mi madre también es de allí y abrió un club que se llama Cerdanya Nòrdic. Así que inevitablemente, desde pequeño, mis dos hermanas y yo crecimos con esa afición.
Lo llevaban en el ADN.
Sí, totalmente (ríe). En invierno, desde el colegio ya había actividades para ir a esquiar por las tardes. Luego, cuando fui al instituto en La Seu d’Urgell, al volver en autobús a casa Íbamos cada tarde con amigos del pueblo que también competían. Siempre ha sido muy natural en mi vida. Mis dos hermanas también han estado en la Federación Catalana; una incluso pasó por el seguimiento del equipo nacional. Mis padres compitieron y tengo un tío que estuvo cerca de ir a unos Juegos. Y, además, cuando hay nieve, tengo las pistas en el patio de mi casa.
¿Cuándo pasa de ser “competir con los amigos” a ponerse objetivos serios?
Desde pequeño ya competíamos en circuitos estatales, pero hubo un momento en que entró en un grupo de seguimiento de la Federación Catalana. Ahí me marqué objetivos: primero entrar en el equipo catalán y luego en el español. Hace tres años que cumplió ese objetivo y ahora consiguió mi billete a los Juegos. Llegué a pensar que no lo conseguiría tras la lesión del hombro.
¿Cómo fue ese momento?
Estaba esquiando tranquilamente con unos amigos en abril del año pasado, pero me caí y me lesioné el hombro. Fue fuerte porque tuve el hombro dislocado unas horas. Había que decidir si me operaba y tuve que tomar decisiones para intentar llegar aquí en condiciones. Me operé y, por suerte, todo ha terminado saliendo bien, aunque todavía no tengo la movilidad completa.
¿Qué esperas de sus primeros Juegos?
¿La verdad? Quiero llegar lo más lejos que pueda y superar el corte del top-30. Una vez superado esto, me sentiría muy satisfecho al llegar a cuartos.
En el esquí de fondo optó por especializarse en esprint, ¿por qué?
Los entrenamientos no tienen nada que ver. Son esfuerzos intensísismos de máximo tres minutos. He probado todas las modalidades, pero cuando llegas a cierto nivel te das cuenta que tienes que elegir una modalidad. Con mi entrenador valoramos que tenía mejores condiciones físicas para esprint y apostamos por ello. Soy más explosivo y potente como deportista y eso me encajaba más.
¿Practica más deportes además de esquí?
He hecho hockey hielo en Puigcerdà, fútbol y muchos deportes extraescolares: atletismo, bici… Pero desde siempre he competido en esquí y, cuando eres pequeño, haces de todo: distancia, esprint, todas las disciplinas. Me encanta el deporte.
Es muy joven, ¿estudia?
Si. Estudio CAFE en La Seu d’Urgell, en el campus de los Pirineos. Intento hacer un curso por año, pero a veces es muy complicado viajando tanto. En el primer semestre voy menos a clase porque entreno dos veces al día, pero sigo el ritmo cuando puedo, estudio fuera y en el segundo semestre hago exámenes en abril para poder aprovechar la temporada.
¿Y cuando no está esquiando o estudiando?
La verdad es que casi siempre estamos fuera entrenando. Vivimos gran parte del año fuera, por ejemplo, a principios de temporada nos fuimos un mes y medio, volvimos diez días y nos volvimos a ir otro mes. En verano me gusta todo lo relacionado con la montaña: excursiones, estar con amigos, quedar para salir, jugar a fútbol… No tengo una gran afición concreta.
¿Tiene referencias deportivas?
No soy de fijarme demasiado en otros; cada uno hace su camino. Pero sí respeto a gente por lo que ha hecho y por de dónde viene: por ejemplo, Kilian Jornet, que nació allí mismo, y Marc Márquez, por cómo ha superado lesiones.
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