Lindsey Vonnuna de las máximas figuras de la historia del esquí alpino, anunció que intentará competir en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán–Cortina d’Ampezzo pese a haber sufrido la rotura completa del ligamento cruzado anterior de una de sus rodillas tras una fuerte caída el viernes pasado en el descenso de la Copa del Mundo de Crans-Montana, en Suiza.
La prueba terminó siendo suspendida por el mal tiempo, pero el accidente ya había ocurrido. El estadounidense, de 41 años, perdió el equilibrio en un salto.se deslizó durante varios metros y terminó contra las redes de seguridad. Tras incorporarse y completar el recorrido sobre sus esquís, fue evacuado en helicóptero para recibir atención médica.
A tres días del inicio de los Juegos, la esquiadora confirmó este martes en conferencia de prensa en Cortina d’Ampezzo, sede de las pruebas femeninas del esquí alpino, que su intención es competir pese a la gravedad de la lesión. “Quiero hacer el descenso del domingo, el supergigante del jueves y no descarto la combinada por equipos. Hoy fui a esquiar con una rodillera. Mi rodilla estaba estable y tengo confianza en que puedo competir”, explicó.
Vonn detalló que el ligamento está “completamente roto”, que también sufre daño meniscal y contusiones óseas.aunque aclaró que la rodilla no está inflamada. “Mientras siga estable, debería estar ok. Sé que todavía hay una posibilidad de participar y mientras existe esa posibilidad lo intentaré. Haré todo lo que esté en mi poder para estar en la línea de salida”, insistió.
La estadounidense tiene previsto competir en el descenso del domingo, en la combinada por equipos el 8 de febrero y en el supergigante del día 12, siempre y cuando la rodilla responda durante los entrenamientos oficiales, cuya primera sesión está programada para el jueves.
Más allá del desafío físico, Vonn dejó en claro que su objetivo es deportivo y emocional: quiere ganar una nueva medalla olímpica para “cerrar” su carrera. A los 41 años, sueña con volver a colgarse un oro en Cortina d’Ampezzo, dieciséis años después de haberse consagrado en el descenso de los Juegos de Vancouver 2010, donde también obtuvo un bronce en supergigante.
La nacida en Minnesota llega a estos Juegos como una de las grandes figuras del esquí mundial y con una historia marcada por regresos improbables. Tras cinco temporadas retirada y con una prótesis parcial de titanio en una de sus rodillas, volvió al circuito el curso pasado y esta temporada se convirtió en la ganadora más veterana de la historia de la Copa del Mundo.
En el calendario actual acumula siete podios y dos victorias, ambas en descenso -en St. Moritz y Zauchensee-, lo que le permitió elevar a 84 su número total de triunfos en la Copa del Mundo. Esa cifra solo es superada por el sueco Ingemar Stenmark (86) y por su compatriota Mikaela Shiffrin (108). Además, lidera la clasificación de descenso y es tercera en la de supergigante.
Vonn fue cuádruple ganadora de la clasificación general de la Copa del Mundo y acumuló 20 Bolas de Cristal, ocho de ellas en descenso. Es, además, la plusmarquista histórica absoluta -entre mujeres y hombres- en la Copa del Mundo de descenso, con 45 victorias.
Cortina d’Ampezzo es un escenario especialmente significativo en su carrera: allí celebró 12 triunfos en la Copa del Mundo, solo superados por los que consiguieron en Lake Louise, en Canadá.
En el Mundial de Schladming 2013, Vonn sufrió una grave rotura de ligamentos que la dejó fuera de los Juegos Olímpicos de Sochi 2014. Antes del Mundial de 2019, Volvió a competir lesionada y aun así ganó el bronce. en descenso, antes de anunciar su retiro durante casi seis años.
“He estado en esta posición antes. Sé cómo manejarlo. En 2019 gané una medalla con un ligamento roto y tres fracturas. Esto no es desconocido para mí”, recordó este martes.
Ahora, otra vez contra el cuerpo y contra el tiempo, Lindsey Vonn vuelve a desafiar la lógica. “No estoy en la situación en la que me habría gustado estar, pero estará en la salida”, aseguró.
Fuera de las pistas, la vida personal de Vonn también estuvo expuesta durante buena parte de su carrera. Estuvo casada con el esquiador Thomas Vonn Entre 2007 y 2013, apellido que conservó tras el divorcio. Luego Mantuvo relaciones sentimentales con el golfista Tiger Woods. y con el jugador de hockey sobre hielo PK Subbanetapas que coincidieron con algunos de los momentos de mayor exposición mediática de la deportista.
