La selección española de balonmano se complicó de manera más que notable sus posibilidades de acceder a las semifinales del europeo de Dinamarca, Noruega y Suecia, al perder este jueves por 34-35 ante Noruega en un choque en el que los hispanos desperdiciaron un ataque final que afrontaron con dos jugadores más.
Pero cuando todo parecía destinado al empate, el conjunto español, de manera incomprensible, buscó una colgada, que, pese a que inicialmente fue sancionada con penalti, finalmente acabó en nada tras revisar los colegiados las imágenes de vídeo.
Fue el más claro ejemplo de la precipitación que lastró durante todo el encuentro a un conjunto español que pagó en los momentos decisivos esa falta de madurez de la que todavía adolecen estos remozados Hispanos, un equipo inmerso en pleno proceso de reconstrucción, como no se cansa de repetir el seleccionador español Jordi Ribera.
Consciente de la fortaleza defensiva de los nórdicos, el equipo español dejó claro ya desde la convocatoria, con la entrada de Natan Suárez y Víctor Romero, que el objetivo era correr, correr y correr para no dejar conformarse a la zaga noruega.
Pero para que este planteamiento tuviera éxito necesitaba dos premisas, la primera y más importante estar sólidos atrás para poder salir a la carrera y la segunda, no confundir la velocidad con la recepción para evitar las pérdidas de balón en ataque.
Si los hispanos cumplieron de partida con el primero de los requisitos, gracias en gran medida al buen hacer en la portería de Nacho Biosca, que cerró la primera mitad con seis intervenciones, muchos más problemas tuvieron con el segundo.
Una circunstancia que impidió a los de Jordi Ribera consolidar los hasta dos goles de ventaja (4-2) con los que llegaron a contar cumplidos los primeros siete minutos de juego.
Y es que Noruega castigó cada mínimo error ofensivo de los hispanos con un veloz contragolpe que dejó en evidencia el repliegue defensivo del conjunto español, muy mejorable en la primera parte.
Un problema al que se añadieron las dificultades de la selección española para contener a un Sander Sagosen que con el paso de los años parece disfrutar más asistiendo a sus compañeros que marcando goles.
Cambio de mentalidad que agradece, y de qué manera, el extremo izquierdo August Pedersen, que gracias a la generosidad de Sagosen cerró la primera parte con seis dianas.
Noruega se situó a menos de seis minutos para alcanzar el descanso con una renta de dos tantos (13-15) que reflejaba los problemas de un equipo español cada vez más atascado en ataque.
Tal y como demostraron los casi seis minutos que España encadenó sin marcar, pero ni así se descompusieron los hispanos, que en el momento que volvieron a darle algo de continuidad a su juego ofensivo recompusieron la situación y lograron igualar la contienda (16-16) a la conclusión de los primeros treinta minutos.
Igualdad que el conjunto español parecía en disposición de poder romper tras situarse a los ocho minutos de la segunda mitad con una renta de dos goles (20-18) gracias a dos sensacionales paradas a lanzamientos de seis metros de Nacho Biosca.
Pero de nuevo los problemas con el repliegue defensivo del conjunto español, incapaz de contener las rápidas transiciones de la selección escandinava, permitieron a Noruega igualar el tanteador (22-22).
Sin embargo, la tendencia parecía favorable a los hispanos, que se mostraban cada vez más sólidos en defensa, lo que llevó al preparador noruego Jonas Wille a arriesgar y apostar por un ataque con siete jugadores de campo.
Un cambio que no impidió, sin embargo, que España, pese a su infortunio en cada rechace o balón dividido, alcanzara los últimos diez minutos del partido con una renta de dos goles (28-26)
Cuando todo pintaba mejor para el equipo español, la caída se convirtió en el peor enemigo de los hispanos, que en apenas un minuto echaron por tierra todo el trabajo realizado con dos pérdidas consecutivas de balón que permitieron a Noruega dar la vuelta al marcador (29-30)
Toda una prueba de madurez para el remozado conjunto español, que, cuando parecía condenado a la derrota, incapaz de contener el ataque siete para seis de Noruega, encontró una última oportunidad gracias a dos exclusiones consecutivas del equipo noruego.
Una jugada final en la que España, pese a contar con dos jugadores más y once segundos de posesión, se enredó en una incomprensible acción en la que Barrufet buscó una colgada imposible que condenó a los Hispanos definitivamente a la derrota (34-35).
Ficha técnica:
34 – España: Biosca; Odriozola (2), Alex Dujshebaev (5), Tarrafeta (1), Gurri (3), Barrufet (3) y Serdio (2) -equipo inicial- Sergey Hernández (ps), Serradilla (-), Garciandia (3), Fis (-), Dani Dujshebaev (1), Aleix Gómez (8, 6p), Natán Suárez (-), Víctor Romero (4) y Dani Fernández (2)
35 – Noruega: Bergerud; Gulliksen (3), Anderson (4), Eck Aga (-), Hovde (1), Sagosen (2) y Pedersen (11) -equipo inicial- Haug (ps), Ronningen (-), Grondahl (5), Fredriksen (-), Lien (2), Solstad (5), Lyse (2), Schonningsen (-) y Blonz (-)
