Guardiola se ha enfrentado 50 veces al Real Madrid, como jugador del Barcelona o como entrenador culé, del Bayern o del City. Pep las ha visto de todos los colores ante los blancos, pero remontarle tres goles parece una tarea titánica. Por eso el de Santpedor ha roto todas las rutinas y ha construido un contexto completamente diferente para resetear la cabeza de sus futbolistas. El Manchester City no se entrenó este lunes porque el catalán dio libre a los jugadores, que hoy harán una sesión de activación para llegar al partido con las piernas sueltas y la cabeza limpia.
La comparecencia de Guardiola ayer tuvo más de visita al psicoanalista que de rueda de prensa. «Es fácil para mí decirle a los chicos que hay que marcar en los primeros minutos pero la realidad es diferente», comenzó señalando. “Sólo estamos jugando un partido de octavos, en el que puede pasar de todo. No tengo un plan diseñado específicamente, solo lo vamos a intentar. Después de tantos años no me tienen que creer, ya saben la fe que hay que tener. No somos el grupo de hace años, pero estamos ante una oportunidad maravillosa”, prosiguió. “Hemos logrado más remontadas… pero ahora tendremos que hacer un partido perfecto en las dos áreas para poder pasar. Siempre tengo buenos recuerdos de las derrotas. Las cosas malas también forma parte de esto”, concluyó.
Remontada o fracaso
Guardiola está convencido de que el City va a tener opciones reales de clasificarse en algún momento del partido: “Hay que marcar goles… Sé que tendremos ocasiones, quizás me equivoco y no podemos hacerlo. Pero por mi experiencia, sé que estamos preparados para lograrlo”. El catalán habló incluso de si sería un fracaso no lograr la remontada: “Lo importante es no creer que es un fracaso. En el deporte puedes hacer las cosas bien, intentar mejorar e intentarlo de nuevo la temporada siguiente. Todo surge del trabajo duro, de la dedicación y el amor por tu deporte. No hay ningún equipo en el mundo que gane siempre. En el deporte se pierde más de lo que se gana El Real Madrid ha ganado 15 Champions, pero ha jugado 100, ¿es eso un fracaso? Hay muchas cosas más importantes ocurriendo en el mundo para estar pensando en si has fracasado”. El del City contará con todo su arsenal: Haaland, Semenyo, Bernardo Silva, Doku, Cherki, O’Reilly, Rodri…
En lo deportivo el Real Madrid llega muy entero anímicamente. El resultado de la ida y el (4-1) al Elche han cargado las baterías de un grupo en el que Arbeloa ha desarrollado su perfil más solidario y estajanovista, con Valverde ganando protagonismo ante la portería y Thiago Pitarch equilibrando el mediocampo con Tchouameni. La indolencia del vestuario en la etapa de Xabi se ha convertido en compromiso con Arbeloa. La duda es si le llega el talento para competir ante los grandes de Europa. De momento aterrizará en Manchester con Trent en la derecha, Huijsen junto a Tchouameni y Carreras en la izquierda, un mediocampo con Tchoaumeni, Thiago, Arda y Valverde, dejando arriba a su aire a Brahim y Vinícius. Dada la renta de ida (3-0), Valverde estará más pendiente de doblar el lateral con Trent para frenar a Doku que en descolgarse en ataque. Mientras Brahim se descolgará para generar superioridad en el medio y ayudar al equipo a descansar con el balón en los pies, enlazando con Arda y Vinícius.
Esta vez la épica corre de cuenta de los de Guardiola, pero Arbeloa se guarda una bala en el banquillo. Kylian Mbappé, que este domingo ya se ejercitó con el resto del equipo en Valdebebas, esperará su turno con el resto de suplentes, entre los que también estará un Bellingham que viaja como un turista más porque aún no está recuperado de los isquios. El partido huele a asedio, como pretende Pep, que esta vez podría equilibrar el once cargando más el medio y amontonando menos delanteros que en el Bernabéu. Pero el Madrid ya sobrevivió a uno en 2024, ganando en los penaltis con Lunin de héroe. La resiliencia madridista está asegurada con Courtois, pero los de Arbeloa confiaron en marcar para aliviar el trance y sellar su billete para cuartos, donde espera un Bayern que ganó en Bérgamo (1-6) al Atalanta. aunque Guardiola avisa: “Hay pocas cosas que decir. Es una final. Hay que hacer un partido perfecto. Ya somos mayorcitos todos”.
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