Parece ser que Japón tampoco pondrá fin a los problemas de Aston Martin. Después de los Grandes Premios disputados en Australia y China, la Fórmula 1 llega a Suzuka, la casa de Honda. Shintaro Orihara, ingeniero jefe de la marca nipona ha asegurado en rueda de prensa que “el objetivo es acabar la carrera”, algo que entra en contradicción con las palabras de Lance Stroll, piloto de la escudería británica, que ha manifestado sus dudas ante estas mejoras: “Ahora creo que podemos completar diría que media carrera, pero también tenemos esos problemas de confiabilidad”.
El mayor problema de la unidad de potencia japonesa son las vibraciones que llegan a dañar los nervios de las manos de los pilotos. Como bien ha admitido Orihara: “No podemos mejorar el motor. No podemos cambiar las especificaciones de rendimiento”. Sin embargo, confía en alcanzar una mejoría en la carrera el domingo: “El objetivo es acabar la carrera. El Gran Premio de Japón es muy importante para Honda. Desde el punto de vista de la batería, la fiabilidad es suficientemente buena para acabar la carrera”.
En las últimas semanas, la unidad de potencia fabricada por Honda ha dado que hablar, y mucho, dentro del paddock de la Fórmula 1. Después de comunicados y dudas dentro de la marca inglesa, el Campeonato Mundial comenzó con la pregunta de si los monoplazas verdes podrían formarse en la parrilla de salida del GP de Australia. El caos se adueñó de la caja de Aston Martin y los implicados sacaban balones fuera cuando eran preguntados por los posibles remedios al problema de las vibraciones y la falta de recambios. Ahora, después de las dos primeras pruebas del Mundial, la situación parece que no avanza y las soluciones se escasean.
Ahora, semanas después, los datos recopilados por Honda durante las dos primeras citas del Campeonato Mundial, parece ser que abren la puerta a que los monoplazas de Aston Martin puedan llegar a ver la bandera de cuadros con ambos monoplazas el domingo: “Recopilamos muchos datos, los analizamos y los llevamos al simulador para mejorar nuestra estrategia de gestión de la energía para esta prueba, de modo que la hemos aplicado para Suzuka”, ha comentado Orihara.
Posteriormente a estas declaraciones, Lance Stroll, piloto de la escudería inglesa, ha admitido que “terminar la carrera con ambos coches ya sería un buen paso adelante”. Aun así, no ha dudado en destacar que actualmente el límite físico de los pilotos ante las vibraciones se encuentra en la mitad de las vueltas de la carrera, lo que equivaldría a unas 26 o 27 aquí en Suzuka: “Es muy incómodo (pilotar con las vibraciones). Queremos ser lo más competitivo posible como equipo. Estamos empujando a tope para traer más rendimiento y volver a la pelea en la que queremos estar, en la parte alta”.
A pesar de las mejoras que ha asegurado traer Honda, el motorista nipón llega a su casa con un escenario muy difícil y con la presión que haya una mejoría en el que actualmente es el último coche de la parrilla. Ante un mes de abril sin competición después de la suspensión de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita, Honda deberá trabajar mucho durante el parón para traer unas mejoras realistas a Miami si quieren levantar el vuelo en una temporada que no ha comenzado de la mejor manera en la escudería de Silverstone.
