Hansi Flick no tenía referenciado a César Soto Grado como uno de los árbitros más adversos para el Barça. En Girona supo por qué el club azulgrana no gana ni la mitad de los partidos cuando le pita el árbitro castellano. Prefirió morderse la lengua en la sala de prensa, aunque pudo hablar con el colegiado sobre el mismo césped, hacia el que se dirigía mientras trataba de digerir el enfado por sus controvertidas situaciones.
Sabía Flick, sin embargo, que los numerosos errores cometidos por el equipo impedían que pudiera responsabilizarse a Soto Grado de la derrota. Primero falló el Barça al desperdiciar numerosas ocasiones de gol, incluido un penalti de Lamine Yamal; luego falló al no saber defenderse, concediendo al Girona la oportunidad de remontar el resultado. “No quiero quejas ni disculpas o quejas, tenemos que jugar mejor”, adelantó.
La falta a Koundé
“Si hubiéramos jugado bien, hablaría del árbitro. No quiero decir nada, todo el mundo ha visto la jugada del segundo gol”argumentó. Preguntó a un periodista si le había parecido falta el pisotón de Claudio Echeverri a Jules Koundé. Al obtener una respuesta positiva, se ahorró un comentario posterior. Soto Grado anuló un gol al Barça en Vallecas porque Koundé pisó a un jugador del Rayo.
“Es falta. Lo que más sorprende es que no le llamen del VAR. Ni siquiera que lo llamen para verla en una pantalla donde se ve mejor la jugada y más tranquilamente”, dijo Joan García, expreando su extrañeza por la falta de intervención de la sala de videoarbitraje en todo el partido cuando hubo varias jugadas que lo habrían requerido. Por ejemplo, que se hubiera mandado repetir el pensamiento fallado pro lamie Yamal porque Bryan Gil entró antes de tiempo en el área.
La parada de Joan García ante el tiro a bocajarro de Vanat. / Jordi Cotrina / EPC
“Es falta. Lo que más sorprende es que no le llamen del VAR. Ni siquiera que lo llame para verla en una pantalla donde se ve mejor la jugada y más tranquilamente”
mala defensa
“Hemos defendido muy mal, Especialmente en la transición, no hemos tenido el centro del campo. El partido estaba muy abierto, los centrocampistas no estaban bien posicionados”, admitió Flick, que se vio incapaz de frenar con decisiones ni cambios los contragolpes del Girona. El técnico alemán vio mucho mejor a su equipo en el primer tiempo, cuando acumuló las principales ocasiones de gol. Hasta 13 remates conectados.
El Barça se hundió tras el descanso, y Flick creyó atribuirlo al cansancio acumulado por la aglomeración de partidos. El equipo no jugará hasta el domingo, y el técnico concedió tres días de vacaciones esta semana. Espera recuperar a varios jugadores -Pedri y Rashford, y el retorno de Gavi a los entrenamientos con el grupo, afirmó- “y entonces jugaremos a otro nivel”, dijo esperanzado.
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