La Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife pide una pena de 12 años de cárcel para un entrenador personal de tenis por abusar sexualmente de una jugadora, menor de edad, a la que preparaba, tanto en su domicilio como en hoteles cuando se concentraban para disputar torneos.
El escrito señala que el hombre se valía de su fuerte ascendencia sobre la niña, de categoría alevínpor la diferencia de edad, su constitución física y la condición de entrenador personal para cometer los hechos. No en vano, la Fiscalía precisa que había un “notable grado de sumisión” de la menorbasada en la confianza implícita de una relación personal “muy estrecha y duradera”.
Los actos sexuales se iniciaron durante la celebración del Campeonato de España cuando el procesado le dio un beso a la menor en los labios por sorpresa y ya en un hotel, hubo diversos tocamientos mutuos bajo su dictado. También se producen actos similares en la vivienda del entrenador y con motivo de otros viajes deportivos, y la secuencia usada comenzando con la exhibición de vídeos pornográficos como paso previo a tocamientos y eyaculaciones.
En otras ocasiones el entrenador hizo que la menor se desnudara para efectuarle un masaje con hielo o la acariciaba con un vibrador y los hechos se intensificaron una vez que empezaron a convivir de forma conjunta en un piso en la Península, pero cesaron cuando la menor se ponía a llorar cada vez que trataba de realizarle tocamientos.
Todos estos hechos producidos en la menor un Trastorno por estrés postraumático (TPEP) agudosecundario a los abusos sexuales denunciados, que la llevó al abandono definitivo de la practica del tenis.
Además, actualmente presenta sintomatología ansioso-depresiva, psicosomática y postraumática —sin patrones disfuncionales de personalidad— y secuelas psicológicas, con dificultades para la relación con otras personas, sintomatología postraumática de desrealización y despersonalizaciónpesadillas nocturnas recurrentes, anticipatoria y cogniciones negativas en relación con los hechos, lo que ha requerido y requerir a medio plazo seguimiento y tratamientos psicoterapéuticos y farmacológicos.
Los hechos fueron denunciados por la víctima ante una comisaría de policía de la Península.
En libertad provisional sin fianza
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción, ubicado en la Península, ya dictó medida cautelar de prohibición de aproximación y comunicación del procesador respecto de la denunciantecon libertad provisional y sin fianza, y la Fiscalía considera que los hechos constituyen un delito continuado de abuso sexual a menores de 13 años.
Aparte de la pena de cárcel, también solicita inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión de entrenador deportivo de menores durante seis años, inhabilitación especial para el ejercicio de cualquier profesión que conlleve contacto regular y directo con menores de edad por tiempo de cinco años superior al de la pena de prisión que se imponga, prohibición de acercarse a la víctima a menos de 500 metros o comunicarse con ella durante siete años y libertad vigilada por seis años.
Igualmente solicita el abono de una indemnización de 50.000 euros a la víctima por daños morales y secuelas así como afrontar los gastos de curación que se acreditan en el juicio oral o en la sentencia, incluyendo futuros tratamientos psiquiátricos o psicológicos de las secuelas acreditadas.
El juicio termina el próximo lunes en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife a las 10.00 horas.
