De tal palo, tal astilla, tenía que ser una Tibau, apellido histórico del Dakar, quien liderara el primer equipo íntegramente femenino español de camiones en el rally: Helena Tarruell Tibau (37), sobrina del veterano Rafa Tibau, hará realidad el sueño de su tío, casi 20 años después de haberlo visualizado.
-Mi corbata es el culpable . Hace 19 años que intenta hacer una tripulación totalmente femenina en un camión. Estaba convencido de que las mujeres también podían hacer el Dakar, que teníamos la misma capacidad. Lo había intentado muchos años, pero por una cosa u otra, por falta de presupuesto, no había surgido –explica animosa Helena Tarruell, que desde hace tres años consideró la codirección y copropiedad, con su primo Pol, del histórico Tibau Team de Caldes de Montbui, una de las estructuras habituales de la asistencia y del rally con más de 30 años de recorrido.
Abriendo fronteras
Si nuestra presencia sirve para motivar a otras mujeres que vengan detrás, genial”
El Dakar es a la familia Tibau lo que el turrón y los barquillos por Navidad en el resto de las casas. Helena creció jugando con sus primos con cualquier tipo de vehículo, y cada mes de enero se plantaba delante de la tele esperando a ver salir al corbata conduciendo el camión o explicando la última aventura en torno a una hoguera del vivac en los resúmenes de TVE.
– Cuando aprobé el carnet de conducir, con 18 años, me dijo: “Haremos un equipo femenino, pero tienes que tener el carnet de camión”. Han pasado 19 años que lo tiene en mente y ahora se ha hecho realidad –explica Helena, que hace tres años que se sacó la licencia para conducir camiones y empezó a pilotar estos monstruos de 9.000 kilos y más de 1.000 CV de potencia.
Los tres componentes del camión del Tibau Team, Arantxa Martí, Helena Tarruell y Jacqueline Ricci
Rafa Tibau ya lo tenía encarrilado: la empresa familiar la habían continuado los jóvenes con un aire nuevo y la sobrina ya se apañaba bien al volante del camión, como veía cada vez que iban a Marruecos con Pep Sabaté a hacer pruebas por el desierto. Solo faltaba el paso definitivo para su sueño.
El proyecto de equipo femenino se fue gestando desde el 2023. El estreno en carrera fue en la Baja Aragón 2024; formaban parte de la tripulación Helena como piloto, Jacqueline Ricci (34) de copiloto, y Rebeca Aramburu de mecánica, sustituida por Arantxa Martí (31), ambas alicantinas.
– Desde aquel momento no hemos parado de preparar el proyecto. En España no hay muchas carreras donde se pueda correr en camión, por las dimensiones, no cabes en muchos caminos y hemos hecho muchas pruebas en Marruecos –explica Helena. La siguiente puesta en escena fue en la Baja Aragón 2025, en julio, un ensayo general del Dakar para los camiones. El sueño tomaba cuerpo.
Todo tenía un sentido para la descendiente Tibau, que se sentía predestinada a pilotar un camión, aunque su primera experiencia dakariana, en el 2021, fue en coche, en la categoría de clásicos, con un Toyota HDJ80, compartiendo volante con Pere Barrios.

Helena Tarruell al volante
–Mi tío siempre decía que yo tenía un don para el camión, yo no lo veo, pero la verdad es que lo notas, que tienes esa química con el vehículo, la tuve desde el primer momento, y me siento muy cómoda. Me siento camionera, sí… –ríe como si le resbalasen los estereotipos. Como si se cuestionara a Aitana Bonmatí por jugar a fútbol.
– Es muy peculiar, eso de conducir un camión. Al final, es casi lo mismo que llevar un coche…
– ¿Quiere decir, un vehículo de 9.000 kilos igual que un coche?
– Es lo mismo, pero debes vigilar. Todo es mucho más grande, todo es el doble. Es cuestión de inercias, de peso y de alturas –que tienes que vigilar mucho en las dunas porque es fácil cometer un pequeño error y volcar… El único pero es que la rueda de recambio pesa 120 kg, y nos cuesta cambiarla. Pero ahora me costaría mucho bajarme del camión porque me da una adrenalina totalmente diferente. Es una sensación que se tiene que vivir, la sientes muy adentro –dice emocionada.
Solo hay un precedente de equipo 100% femenino en las 47 ediciones del rally, el formado por las neerlandesas Anja Van Loon, Floor Maten y Marije Van Ettekoven en el Dakar 2024.
– Vamos abriendo fronteras. Si nuestra presencia puede servir para motivar a otras mujeres que vengan detrás, genial. Para nosotras es un orgullo poder competir, es cuestión de luchar por los sueños, como hemos hecho nosotras –dice Helena.
–Laia Sanz también abrió camino y nos ha enseñado que es posible. Hace ilusión ser pioneras en la categoría de camión. Es un honor total –añade Arantxa Martí.
En la maleta
Que no falle el secador de pelo
“Lo último que hago es mi maleta, la noche antes de partir, cuando ya he terminado de organizar todo el equipo”, dice Helena Tarruell, que asegura que no mete “nada especial”. Pero una cosa sí que lo es: siempre lleva “una funda nórdica de plumas, imprescindible, porque he pasado muy y muy frío en los Dakar”. Y tampoco puede faltar un secador eléctrico de pelo… aunque a veces las conexiones están fatales en el desierto. “Yo ya busco cómo conectarlo porque me lavo el pelo cada día”, asegura.
