Los últimos ensayos antes de una puesta en escena no son, casi nunca, perfectos. De hecho la idea es que no lo sean. Es la última oportunidad para que aparezcan los problemas, los detalles que aún necesitan ajustes, las fallas, todas las inconsistencias.
Este jueves contra Croacia y el próximo domingo contra Francia lo ideal es que eso suceda: que emerja todo lo que está mal ahora que todavía queda casi un par de meses para resolverlo. La tristeza es que no pasará…
James Rodríguez y Jhon Córdoba celebran contra Rumania en 2024. Foto:Efe
Rivales de Colombia en amistosos: ¿retar, rotar, resistir?
Hay maneras de hacer las cosas: a Argentina, por ejemplo, le gustan los amistosos contra Estonia, Indonesia y Angola que les garantizan pleno de victorias en sus 15 últimos amistosos, 49 goles a favor y 2 en contra. El título mundial y dos finales en los últimos tres mundiales avalan la estrategia. Era lo habitual en la Selección Colombia de Pékerman, con Guatemala y Haití y perfiles así antes de la competencia. Mal no salió.
Los hinchas venezolanos le pidieron ayuda al técnico Néstor Lorenzo. Foto:Instagram @nestorglorenzo
Pero el nuevo ‘plan Colombia’ es distinto: en la era Lorenzo los cruces han sido con Alemania y España y ahora Croacia y Francia, potencias europeas en vez de convidados de piedra. El balance no es malo, no solo por el invicto o por lo que siguió, nada menos que la final de la Copa América 2024 Después de 23 años, sino porque eso cimentó la base del equipo que vuelve a una Copa Mundo tras la amarga ausencia de Catar 2022.
Si fuera por gustos todos elegiríamos a Mbappé antes que a la gran figura de Burundi o Kuwait, pero lo que habría que valorar es distinto: ¿para qué quiero enfrentar a una figura? ‘¿Qué riesgo estoy dispuesto a correr? ¿Qué parte de mi plan quiero poner al límite del fracaso? Diría que, si me dan a elegir cuándo quiero un suicidio, lo elijo ahora, en un amistoso en el que no hay ni puntos ni ranking ni nada en juego, y no en los dieciseisavos o los octavos de final de un Mundial. La histeria de los opinadores en caso de goleada no me desvelaría. La preferiría antes que despedirme prematuramente sin saber qué habría sido de mi idea si la hubiera llevado al laboratorio antes.
Néstor Lorenzo, técnico de la Selección Colombia. Foto:AFP
¡No habrá más ensayos, Colombia!
Si no mediaran los nervios, un ensayo ideal sería cambiar todo el circuito defensivo de un partido a otro: Montero por Vargas; Dávinson y Cabal de centrales (por si algo le pasa a Lucumí); Arias y Machado a ver si son tan confiables; un universo sin Lerma titular, con Castaño y Puerta por ejemplo, por si una roja, una lesión o cualquier imprevisto.
Se trata de recrear el peor de los mundos ahora, con dos meses de reacción, para que no pase lo que en Rusia 2018, que el eje de mi plan llegue lesionado y pase un torneo entero esperando un milagro de recuperación que no llega.
nestor lorenzo Foto:Vanexa Romero. EL TIEMPO y FCF
De ahí en más, no hace falta reparar lo que no está dañado: el ataque, con los Luchos en toda su dimensión, es para dormir tranquilos desde hoy y hasta el 17 de junio; a James no hay que verlo correteando a Vitinha ni a Modric para saber que está bien (esa, en todo caso, no va a ser su función en el Mundial); a Arias sabemos que incluso si lo ponen en el arco cumplirá y tal vez solo haga falta rotar a Gómez, Carbonero y Campaz para ver en qué y en dónde pueden dar una mano. Si está el circuito de ataque aceitado habría que ver a los del medio campo hacia atrás para verificar que entienden cómo respaldar a los ‘magos’.
El momento de probar es hoy y hacerlo contra un semifinalista y un finalista del Mundial 2022 es un regalo que no debería rechazarse. Otra cosa, desafortunadamente, será lo que veamos en el campo. En la era de las redes sociales nadie querrá inmolarse. El miedo casi siempre condena al avezado.
JENNY GAMEZ
Editora de Fútbolred
@Jennygameza
