El próximo jueves 19 de marzo, día del padre, el Betis tiene una cita histórica en la Cartuja. Quiere estar por vez primera en los cuartos de final de la Europa League y necesita remontar el 1-0 de la ida ante el Panathinaikos. Los … ánimos están bajos, muy bajos, entre la hinchada heliopolitana después de una sucesión de partidos decepcionantes: empates desperdiciando ventajas ante Rayo y Sevilla, derrota en Getafe y tropiezo en Atenas a pesar de jugar contra diez buena parte del encuentro. Pero esta eliminatoria es de 180 minutos. Ya se han disputado los primeros 90 y resta la vuelta en un estadio de la Cartuja que espera a su gente.
El club bético había anunciado que la activación de los abonos para este duelo se ampliaba desde el miércoles 11 a hoy viernes 13 a las 9.00, con precios de entre 10 euros (Gol Norte y Gol Sur) y 15 euros (Fondo y Preferencia), con 5 euros para los infantiles. La activación se puede realizar a través del enlace de pago que los abonados recibirán progresivamente por SMS y correo electrónico y también en el Área privada de socios-Mi Betis-Servicios del Abonado-Activaciones. Los abonados que no activen su carne dentro del plazo establecido tendrán la oportunidad de adquirir una entrada al mismo precio de activación, más 4,50€ de gastos de gestión, según disponibilidad en los días previos a este encuentro continental.
Necesita el Betis el abrigo de su gente ante el Panathinaikos pero también que el equipo dé un paso adelante como se comentó en las previas por parte de Haro, Pellegrini y Fajardo. Mucho de la cara que los verdiblancos podrán representar el jueves contra el bloque griego se gestará el domingo en el duelo ante el Celta, donde está en juego mantener la quinta plaza en LaLiga, que puede dar acceso directo a la Champions League, lo que debería cambiar el presente y futuro de la entidad bética. Lo contradictorio es que fue el Betis el único equipo español que en esta semana no ha contribuido a que el coeficiente continental pueda otorgar esa quinta plaza a España.
El momento del Betis no es nada bueno, con altibajos constantes desde el inicio de 2026 y una racha reciente llena de decepción, con patrones que se repiten en malos resultados. Llevan los verdiblancos sin marcar un gol más de 225 minutos, desde que lo hizo Fidalgo en el tramo final de la primera parte en el derbi. Una secuencia que no es habitual en el conjunto de Manuel Pellegrini. Y a ello se uno que ha recibido tantos en los últimos cinco duelos: Mallorca (1-2), Rayo (1-1), Sevilla (2-2), Getafe (2-0) y Panathinaikos (1-0).
El Betis se ejercitará hoy en Atenas en una sesión de recuperación en la que habrá mucha reflexión interna después de la que ya hubo en los días recientes con charlas de Pellegrini al grupo y algunos individuos. El caso es que el domingo ante el Celta tiene muchísimo en juego y necesita también al estadio de la Cartuja para imponerse y para sembrar la remontada contra el Panathinaikos.
El caso es que los precedentes tampoco acompañan para pensar en la gesta europea. Sólo en dos de las once ocasiones en las que perdió un encuentro de ida en las fases de eliminatorias, el Betis pudo remontar e imponerse: ante el Velje y con el Rubin Kazán. Con el equipo danés cayó el Betis en la ida en el Odense Stadion el 15 de septiembre de 1998 en la eliminatoria de treintadosavos de final de la Copa de la UEFA. Vicente Cantatore entrenaba entonces al conjunto verdiblanco. En el minuto 86, Peter Graulund anotó el único gol del encuentro que le daba ventaja al conjunto danés para la vuelta en el Villamarín, que se jugó el 29 de septiembre. Fue la noche más recordada de Iván Pérez, hermano de Alfonso, dado que anotó tres tantos en la goleada por 5-0 que compuso la remontada y resolvió el pase a la siguiente ronda.
Mientras tanto, la segunda y más cercana remontada continental se produjo en la temporada 2013-14 ante el Rubin Kazán. Eran los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA cuando los verdiblancos, dirigidos por Gabriel Humberto Calderón y con serios problemas clasificatorios en LaLiga que acabaron con el descenso, superaron al equipo ruso a pesar de que en la ida, en el Villamarín, el resultado fue de empate a uno, que le daba ventaja a los rivales béticos. Nono y Rubén Castro resolvieron el 0-2 en Kazán.
