Encontrar en 2026 una familia numerosa es cada vez más difícil, pero si nos referimos a una como la de jorge bravopolicía local de Parla, parece casi imposible. Este policía tiene nueve hijos y ahora le resulta prácticamente inviable conciliar con el turno que tiene establecido, sin lograr un cambio.
Como no ha conseguido una mejora en sus condiciones horarias que le permitan conciliar, Jorge se declaró en huelga de hambre y pretende llegar hasta las últimas consecuencias.s. “La última vez que comí fue el lunes a eso de las cuatro de la tarde. Tengo intención de seguir sin ingerir alimentos hasta que me hospitalicen o el Ayuntamiento ofrezca algún tipo de solución”, declaró el viernes en ‘Y ahora Sonsoles’.
Aunque Jorge solicita el turno de noche, que sería el más adecuado para poder conciliar, ha ofrecido hasta cuatro alternativas sin que le acepten ninguna. Este policía y vecino de Parla explica que, para su mujer, con la llegada del noveno hijo es imposible gestionar el día a día de la familia: “Con nueve hijos resulta imposible para mi esposa atender a sus hijos, sobre todo hacer los desplazamientos“.
Tal es la situación que tuvo que llevarse a dos de sus hijos al trabajo en dos ocasiones, algo que podría acarrearle graves consecuencias: “A raíz de eso me abrió un expediente disciplinario porque me están pidiendo hasta tres meses de suspensión de empleo y sueldo”.
Para Jorge, resulta muy complicado entender que la conciliación sea más difícil como empleado público que en la empresa privada: “Yo he trabajado en la empresa privada y He peleado muy duro para acceder a una plaza de funcionario.. Pensaba que en la empresa privada esto era más complicado, pero si tenemos una ley orgánica que promulga la conciliación y una normativa europea, teniendo en cuenta que trabajo para la Administración, no pensaba que la Administración no cumpliría con la ley“.

Aunque asegura que ha interpuesto un contencioso-administrativo, Jorge necesita soluciones urgentes y no puede esperar los plazos habituales de la Justicia. “Lo que más me duele de la situación es que trabajo para un gobierno socialista que, presuntamente, está a favor de la justicia social y me están negando algo que sería sencillísimo de solucionar con un poco de buena voluntad”, sentenció sobre el Ayuntamiento de Parla.
