Cada Dakar es diferente, pero Isidre Esteve (Oliana, 1972) los afronta con la misma sonrisa. Este año, enfrente el número 21 en su carrera, el 11º en coche. Con un proyecto nuevo, la ilusión es aún mayor. Gran oportunidad, pero misma responsabilidad. Salir y disfrutar todos los días, aunque parezca difícil en pleno desierto.
¿En qué se diferencia este Dakar del resto?
El cambio más importante respecto al año pasado es el coche. Es decir, este año, gracias sobre todo a Toyota Europa y con el apoyo de Toyota España, tenemos una unidad de coche que proviene del equipo oficial. Lo he probado solo una mañana, en Château-les-Tours, y es impresionante. Yo iba con un motor V8 atmosférico, con el reglamento de hace cuatro años. Este es un motor V6 biturbo, un coche más ancho, adaptado al reglamento actual. La dirección asistida es increíble, va superbien. Hablo de la dirección asistida porque ahí llevo los mandos del coche y, como la dirección asistida funciona tan bien, los mandos también van muy bien. Las sensaciones que tengo son las de un coche que transmite una seguridad increíble, tracciona, corre… Bueno, es impresionante. Me tienen que bajar del coche los mecánicos. Este es el cambio más importante.
¿Cómo es para usted que Toyota haga esta apuesta y le dé un coche con estas garantías?
No, no es algo de un solo día. Con Toyota, Gazoo y Repsol la relación empieza hace cuatro años desarrollando el combustible renovable. En aquel momento soy yo el primero que lo prueba, y Toyota tiene mis datos, porque siempre me han dado la asistencia técnica. Y cuando vieron los datos del combustible quedaron impresionados. Entonces empieza un desarrollo continuo y comienza la alianza Repsol-Toyota. Hemos estado ahí durante todo este período y es una cuestión de confianza, de trabajo conjunto. Hubo un momento en que vimos que teníamos un combustible muy competitivo, Repsol estaba con el equipo oficial y yo, a nivel deportivo, tenía que dar un paso adelante. Nos sentamos, ellos evolucionaban el coche este año y daban un paso más, y dijeron: el coche que ha ganado este año el Mundial de Constructores y el Mundial de Pilotos será para ti. Estoy muy agradecido a Toyota Europa, a todos ellos, por este compromiso que se ha llevado a cabo.
Presentación del equipo Repsol / Helena Clancy / Medios Repsol
¿Es difícil tener esa conversación de decir: ‘Oye, necesito más o quiero más’?
Ha sido fácil. Creo que también es la disciplina. Es el ambiente, estar en las carreras, decir: ‘Ostras, ¿tomamos este camino? ¿Hay posibilidad de hacer esto? Va, ¿por qué no?’. Es una complicidad.
¿Cómo se siente valorado como piloto?
Es verdad que tengo una carrera deportiva muy marcada en 2007 por el accidente. Recuerdo que lo sufrí en el mejor momento de mi carrera deportiva, en una marca oficial, saliendo cada mañana a ganar. Y ganábamos. Nunca gané el Dakar, pero lideramos, ganamos como equipo; gané Marruecos, gané Túnez, gané Dubai… Y luego, por desgracia, tuve ese accidente, y soy una persona privilegiada por poder seguir en este mundo. Porque arrastras unas inercias que, en un momento difícil, te ayudan. Es decir, vuelvo a estar en Repsol. Cuando regresó al Dakar, Repsol dijo: ‘Ostras, estaría bien hacerlo juntos’. ¿Tú sabes lo que es eso? Es muy importante. Y es verdad que en el mundo de los coches, con mi discapacidad, hay algunas cosas que me cuestan un poco más. Tengo un poco más de trabajo al volante, ¿eh? Pero siempre he sentido ese apoyo.
La competencia en coches también es feroz.
El mundo es muy competitivo. Vas a las carreras, la prensa… hay uno que gana, otro que queda segundo y el tercero… ¿quién es el tercero? Yo estoy haciendo mi carrera, naturalmente, con un esfuerzo increíble, pero soy consciente de que no hay suficiente espacio para explicarlo todo. Entres en dinámicas diferentes. Por suerte, hoy estamos aquí con un coche oficial, simbolizando esta unión Toyota-Repsol, de la que nosotros formamos parte. Está bien, ¿no? Está muy bien.
¿Qué es lo que más le gusta de todo esto?
En esta nueva etapa de mi vida disfruto de este trabajo conjunto de desarrollo, en el caso del combustible, de los lubricantes renovables… Esta proximidad con el equipo oficial, porque compartimos datos; con Repsol, con el Centro Tecnológico. Hablamos de cosas muy técnicas de desarrollo. Siento que formo parte de un proyecto que debe comportar un cambio, y nosotros somos una parte muy activa. Antes solo me sentí piloto, para que lo entiendas: piloto con el objetivo de ganar. Ahora siento que formo parte de un proyecto tecnológico, de desarrollo, muy cerca de Repsol y de Toyota a nivel técnico, muy cerca de los ingenieros. Compito en igualdad de condiciones respecto a los demás en un deporte que es el máximo exponente del deporte inclusivo. Mi discapacidad no es un problema para formar parte de esto de manera directa, sin ningún tipo de ventaja. Me siento integrado en todo ello.

Isidre Esteve y Txema Villalobos, equipo del Dakar / Helena Clancy / Medios Repsol
¿Forma parte de su legado, cree, no solo ser piloto, sino todo lo que rodea a Isidre Esteve?
Me siento privilegiado por vivir lo que estamos viviendo. Privilegiado a nivel competitivo por tener el proyecto que tenemos. Me siento bien por tener un proyecto social como el que tenemos con Lídia (su esposa), con la Fundación. Siento que tengo un magnífico equilibrio en mi vida.
¿Cómo ha evolucionado usted desde que aparcó el coche en el último Dakar hasta cogerlo este año?
Este año hay un Isidre con mucha más ilusión, porque naturalmente el proyecto lo conlleva. Estoy muy motivado, con muchas ganas. Sé dónde estoy, sé cuáles son mis posibilidades. Estar ilusionado no significa perder el norte. Sé perfectamente dónde estoy, pero me gusta. Es bonito.
¿Cuál es el objetivo en este Dakar?
Estoy completamente seguro de que el proyecto que hemos planteado este año nos permitirá luchar por cosas mucho más importantes de lo que nos permitiría el proyecto del año pasado. Soy consciente de que hay más de 20 pilotos con estructuras oficiales que están allí para ganar. Tenemos que estar con ellos. Al final del Dakar estaremos con ellos. Tenemos que acabar cada día satisfechos. Creo que tenemos un proyecto que nos permite soñar con obtener mejores resultados de los que podíamos soñar el año pasado.
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