Aunque la eliminatoria Barça-Newcastle acapare los focos después del 1-1 de la ida, y en menor medida el Atlético de Madrid ponga en juego el 5-2 del Metropolitano ante el Tottenham, unos kilómetros más arriba de Londres, a una hora en coche del Manchester que vio el triunfo del Real Madrid y ha amanecido con un sol radiante, se dirimirá una de las eliminatorias más apasionantes de la noche de Champions.
Con el 1-0 obtenido en el Ali Sami Yen, el Galatasaray se pone patas arriba en Anfield ante un Liverpool que debe remontar en un año gris. Detrás del éxito del equipo turco, que eliminó a la Juventus en dieciseisavos, se esconde un ourensano con pasado en clubes como Mallorca, Deportivo o L’Hospitalet, que ahora conoce al dedillo los secretos de uno de los países que más está creciendo en los últimos años.
Ismael García Gómez (1988) llegó hace cuatro al club para ser la mano derecha de Okan Buruk en una de esas casualidades de la vida. “Yo estaba en Udinese y por medio de un contacto que tenía Buruk tuve una reunión con él. Él buscaba un asistente con una metodología europea. Hicimos dos videollamadas y nos entendimos, había química. Y así empecé”.
Ya han pasado cuatro años para este joven futbolista de categoría amateur que vio rápidamente que “no iba a llegar a nada, me puse a estudiar porque quería dedicarme al fútbol”. Se fue a A Coruña, hizo las prácticas en el Deportivo y pasó de la academia a ser analista de José Luis Oltra en el primer equipo. Y ahí empezó una carrera nómada que le ha llevado a L’Hospitalet, Mallorca (“allí hablaban de un gran futbolista joven, de 16 años, era Marco Asensio… Ahora lo tenemos en el Fenerbache. Si sigue así, puede ser el MVP de la temporada en Turquía”), a Grecia ya Italia. Y Turquía. A sus 38 años, su mochila está cargada de experiencias.
“La liga turca ha cambiado bastante. Antes había jugadores mayores, que venían a vivir su última etapa, una especie de viejas glorias. Ahora tenemos jugadores de 26 o 27 años que vienen a hacer crecer al club ya que el club les ayudará también a ser mejores; eso es lo que buscamos en el Galatasaray”, insiste.
De una tacada se pueden pronunciar los talentos del equipo que amenaza esta noche Anfield: Mauro Icardi, Leroy Sané (“el mejor extremo que ha pasado por la liga”), Victor Oshimen (“destaco su humildad, en el cuerpo a cuerpo es el más dominante de Europa”), Ilkay Gundogan… Todos ellos unidos a otros jugadores turcos de potencial. Pero, más allá de los nombres, ¿cuál es el secreto del Galatasaray?
“Es una mezcla, pero diría dos cosas: la calidad individual de los jugadores marca la diferencia. Y luego que este fútbol actual va de darle continuidad a un proyecto, que un entrenador tenga tiempo. Que alguien pueda estar cuatro años seguidos y dar esa línea es oro”, explica. El Galatasaray equilibra la parte racional de la metodología más española con la pasión del país, en ocasiones comparada a la del Real Madrid: “Hay que aportar nuevas ideas pero ser consciente de donde estás. Este gen ganador que está en el club, como el Madrid, les hace remontar. Ellos tienen esa emoción en los momentos de dificultad”.
Turquía ha vivido momentos de efervescencia (“ninguno como el paso de Mourinho, cada semana había una gran expectación”) y en ocasiones la “pasión que tienen les hace tomar decisiones impulsivas y frena la organización”, pero nadie pasa por alto que tiene cosas de liga grande y que con una capacidad de “venderse mejor tendría más mercado”. “De pasión puedo decir que está a la altura de la Premier. Y de estadios también: ninguno baja de 25.000 y 30.000, solo uno. Tiene cosas de la Premier. Hay que vender mejor el producto”, añade.
Con una generación sub-21 comandada por Arda Güler que es el “orgullo” del país, Ismael García también vivirá otro duelo en una serie que podría titularse “técnicos españoles por el mundo”. Le ata una buena amistad con Kiko Espinar, jefe de scouting del Liverpool en España y Portugal, quien lleva ya una década desempeñando estas funciones. “Lo conozco personalmente, es un gran profesional. Nos visitó para conocer jugadores y el país. Tiene mucha experiencia en un club de élite mundial y tiene capacidad y conocimiento para ser director deportivo importante en un gran club a corto plazo”, dijo.
Hoy lo tiene claro en la ciudad de The Beattles y aunque le pese a Espinar: “Europa ya nos respeta. Si pasamos, somos candidatos”.
