Después de un 2025 inolvidable, el Espanyol se había guardado la guinda para la final. Un colofón extraordinario en forma de victoria, la quinta consecutiva, en San Mamés, para mayor disfrute los pericos, que vivirán las navidades más felices de las que tienen memoria. 33 puntos en 17 partidos, quintos en la clasificación y con diez puntos de ventaja sobre el séptimo. Si Chen Yansheng lo hubiera sabido igual no hubiera vendido el club este verano.
Marcha el Espanyol por esta Liga completamente desacomplejado, exultante, consciente de que ahora son los rivales quienes temen su visita, alejada ya aquella versión que le hacía padecer semana tras semana a domicilio. En aquel llegar entonces a San Mamés era visitar el matadero. Puntuar era una hombrada. Ganar, un hecho histórico. He ahí el mérito de Manolo González, que ha liberado de todos sus miedos a este equipo y lo ha llevado a dominar todas las situaciones de juego. Incluso cuando, como ayer, tiene que remontar un resultado en contra.
El partido fue trepidante de principio a fin. Valverde quiso ahogar al Espanyol con una presión alta para recuperarse en terreno contrario, pero a estas alturas el quinto de la Liga es poco impresionable, y encontró recursos para salir sin riesgos. Roberto Fernández fue el propulsor del equipo, descargando a los lados y siendo el primero en pisar el área rival. La primera clara del partido fue suya. Un centro de Dolan que Lekue despejó contra su pierna y casi se convierte en el primer gol.
El inicio fue de máxima igualdad y solo a través de errores groseros llegaron las ocasiones. En el Espanyol un mal control de Cabrera casi cuesta un asco. Pero Dmitrovic volvió a demostrar su clase sacando la rodilla a un disparo de Gorosabel dentro del área. El Athletic quería más, pero le costaba encontrar profundidad, mientras el Espanyol vivía cómodo en el vértigo que le permitía su rival. Sin embargo, a la media hora los locales ya vivían más en terreno rival que en el propio. Galarreta, Sancet y, sobre todo, Berenguer, con un disparo por el centro que también desvió Dmitrovic, estaba cerca del gol.
Dmitrovic volvió a aparecer y Pere Milla anotó su sexto gol
Cerca del intermedio llegaron los fuegos artificiales. Roberto Fernández se plantó ante Unai Simón pero erró el mano a mano y en la jugada siguiente un rebote favoreció a Berenguer, que batió por abajo desde el punto de penalti a Dmitrovic. Del posible gol blanquiazul se pasó al rojiblanco. No quería lamentarse del Espanyol, que se hacía arriba sin tapujos. Edu Expósito probó desde la frontal a Simón y, justo después, Carlos Romero puso el empate con una volea fantástica desde la frontal. El lateral, uno de los referentes de este equipo, aprovechó un rechace de la defensa para conectar con mimo un disparo con el interior y dirigirlo con precisión. Una reacción a la altura de un equipo que estaba en Bilbao para ganar.
Y por si había dudas, en la reanudación el equipo blanquiazul dio la hostia que Manolo González reclamaba el día anterior. Dolan, siempre efervescente, un jugador básico en este equipo por su intensidad, le robó la cartera a Adama en la frontal del área y su centro rápido lo remató a gol Pere Milla en el punto de penalti. La reactividad del Espanyol, que peleaba cada balón como si fuera el último, volvía a dar sus frutos. Seis goles ya de Pere Milla en esta Liga, que tuvieron que ser sustituidos poco después por un golpe de Unai Simón en la jugada del gol.
Lo intenté todo el Athletic, aunque su verdadero peligro no llegó hasta el descuento. Berenguer tuvo la más clara antes de que Sancet y Unai Gómez botasen al limbo el empate.
Con la décima victoria en la Liga, el Espanyol de Manolo González cierra el año con la permanencia en la mano. Europa parece ser su destino más lógico si no se produce una debacle. Porque este Espanyol, en San Mamés, entró en una nueva dimensión
Ficha técnica:
Atlético, 1 – Espanyol, 2
1 – Athletic Club: Unai Simón; Gorosabel (Areso, m.76), Lekue, Paredes, Adama (Unai Gómez, m.76); Galarreta (Rego, m.57), Jauregizar; Iñaki Williams (Robert Navarro, m.79), Sancet, Nico Williams (Guruzeta, m.57); y Berenguer.
2 – RCD Espanyol: Dmitrovic; El Hilali, Calero, Cabrera, Romero (Riedel, m.83); Lozano (Kike García, m.72), Urko, Edu Expósito (Rubén Sánchez, m.83); Dolan (Salinas, m.83), Pere Milla (Jofre, m.57), Roberto Fernández.
Goles: 1-0, m.38: Berenguer. 1-1, m.44: Romero. 1-2, m.52: Pere Milla.
Árbitro: Mateo Busquets (Comité balear). Mostró tarjeta amarilla a los locales Galarreta (m.28), Nico Williams (m.33), Gorosabel (m.46+), Rego (m.80) y Lekue, una vez acabado el partido, ya los visitantes Urko (m.77), Riedel (m.86) y un miembro del banquillo visitante.
Incidencias: Partido de la jornada 17 de LaLiga EA Sports disputado en San Mamés ante 47.586 espectadores. Dato oficial. Entre ellos unos cientos de seguidores ‘periquitos’. Se guardó un minuto de silencio en recuerdo del artista bilbaíno Iñaki García Ergüin, socio de honor del Athletic Club.
