el El Deportivo Alavés superó al Sevilla este miércoles y pasó de ronda en la Copa del Rey con un penalti transformado por Carlos Vicente, que puso el 1-0 definitivo en un partido en el que los locales pudieron ganar por una renta mayor tras una buena segunda mitad.
Los albiazules arrancaron mejor que los andaluces, que vivieron en su campo la primera fase de un partido en el que los de Eduardo Coudet declararon sus intenciones con presión alta y mucha movilidad de sus hombres de ataque.
el canterano Aitor Mañas Apareció mucho para enlazar con sus compañeros. El primer aviso fue de Yusi con un disparo lejano a la salida de un rincón que tuvo que desviar Odiseas.
Lesión de Jonny Otto
los de Matías Almeyda sufrían en la salida de balón y le tocó correr detrás de la pelota a consecuencia de las largas posesiones de los locales.
Los hispalenses se agarraron al balón parado para generar peligro, pero Raúl Fernández Estuvo fino en las pocas intervenciones que tuvo.
El ‘Chacho’ tuvo que recomponer su defensa tras la lesión de Jonny Otto, al que sustituyó al uruguayo Carlos Protesoni, habitual en las citas coperas.
locales de chispazos
El Sevilla fue creciendo con el paso de los minutos. Se asentó defensivamente y generó más en ataque. el canterano oso se empezó a animar por la banda izquierda con alguna subida peligrosa y Cerda Djibril Tuvo el primero en sus botas al filo del descanso, pero se encontró con el portero local.
Apenas hubo ocasiones claras en una primera parte que tuvo más color albiazul, pero sin muchas llegadas. El Glorioso volvió a entrar mejor que el Sevilla y con dos chispazos subió a su público.
El portero griego evitó el primero de la noche con una buena reacción a remate de Carlos Protesoni en boca de gol después de un saque de esquina. Fue la mejor fase de los babazorros hasta el momento, con varias consecutivas, que aguantó acciones bien la zaga sevillista.
Lucas Boyé, protagonista
carmona fue protagonista al tapar con el cuerpo un gol cantado de Toni Martínez, que reconoció un recace del portero del Sevilla, que volvió a aparecer ante Carlos Vicente.
Los de Almeyda estuvieron embotellados varios minutos y no tuvieron capacidad de reacción. Con la entrada de Lucas Boyé, el Alavés además ganó más presencia y una internada del argentino acabó con penalti para los vascos en el minuto 79, que transformó a Carlos Vicente, a pesar de que el arquero heleno adivino la trayectoria.
El choque se aguantó con el 1-0. El Sevilla tuvo la suya en las botas de Alexis Sánchezpero no acertó a empujar el balón con el tiempo cumplido y el Alavés se llevó un partido en el que se dejaron dos lesionados, tras la retirada de Lucas Boyé, que solo aguantó 20 minutos en el campo, lo suficiente para forzar el penalti.
