No puede ser. Simplemente no puede ser. La Real Sociedad caminaba sobre el alambre tras un inicio de temporada malo, peores en resultados aún y la no ratificación del presidente en la Junta no auguraba un buen futuro al entrenador si no empezaba a ganar un partido detrás de otro. Y lo primero que llega es una derrota en casa, habiendo comenzado ganando, y ante un rival en puestos de descenso. No puede ser. Menos aún habiendo logrado dos cosas muy relevantes en una buena primera parte. Por un lado, arrancar fuertes, conectar a la gente de Anoeta, apretar arriba, atacar y jugar. Y por otro lado, pese a empezar a contar con diez jugadores o diez y medio como mucho por las molestias de estérily en menor medida Guedesadelantarse por fin en el marcador. Algo que debía dar un punto de tranquilidad y calma para gestionar la ventaja, como dijo con lógica sergio en la previa, se convirtió en un afilado ‘boomerang’ porque acabó con la Real con chispa. La segunda parte es casi tan incomprensible como inaceptable. Si la primera mitad podía ser un buen espaldarazo y punto de partida, la segunda puede ser ‘sacatécnico’, como dicen en Argentina. No estaba haciendo demasiado el Girona, aunque ya llevabase el peso del partido, pero la Real cada minuto que pasaba tenía menos tiempo el balón, ganaba menos duelos y daba más pasos hacia atrás. No se puede decir que no empezó a verso venir el castañazo, y ni que decir tras encajar el 1-1 en otra transición dolorosa. Tsygankov finiquitó a la Real con dos zarpazos el día que parecía que iba a crecer el equipo. El doblete del ucraniano ha podido poner punto y final de manera anticipada al libro de sergioy de Aperri. Horas clave, fin de semana movido.
