Fue en el estadio Da Luz en el último campo en el que se escuchó el pitido final de la frenética última jornada de Champions League. También fue el escenario de la conclusión de partido más emocionante: Trubin, portero del Benfica, marcó el tanto del 4-2 definitivo al Real Madrid para clasificar a las Águilas a los play-offs. in extremis. Una acción que aprovechó Pep Guardiola para elogiar a José Mourinho.
“Estábamos viendo el final del partido en el vestuario. No sabíamos que el Benfica necesitaba un cuarto gol para clasificarseasí que cuando vimos al portero subir dijimos “¿por qué? Quédate en la portería, que si el Madrid marca nos quedamos fuera”, pero resultó ser una buena estrategia de José“, elogió el técnico ciudadano tras la victoria del Manchester City sobre el Galatasaray (2-0).
Y es que la derrota madridista no solo sirvió a los lisboetas para meterse entre los 24 clasificadosdejando fuera al Olympique de Marsella por la diferencia de goles gracias a ese cuarto gol, sino también para que el conjunto inglés consiguiese una plaza entre los ocho primeros para lograr el billete directo a octavos de final.
El Real Madrid, que cayó a la novena plaza tras la victoria del Sporting de Portugal ante el Athletic Club (2-3) en San Mamés, deberá jugar los eliminatorias de acceso a la siguiente eliminatoria y, de superar la repesca, podría tener que volver a enfrentarse a los celestesesta vez en octavos —la pasada temporada fue en dieciseisavos— si así lo depara el sorteo de este viernes.
