El Dakar de motos está que arde. Y más comprimido que nunca. La caída de Daniel Sanders en la 10.ª etapa, la segunda parte de la doble jornada maratón, prácticamente ha arruinado las opciones del australiano de revalidar el tuareg y ha reducido la pelea a dos contendientes: Luciano Benavides y Ricky Brabec. Una KTM y una Honda. Un argentino contra un estadounidense. Un famélico aspirante y un bicampeón del Dakar. Se presentan tres jornadas finales apasionadas e intensas.
La caída de Benavides apenas tuvo incidencia en Tosha Schareina, que se dejó en la etapa 8 minutos con Benavides y Brabec, por lo que, pese a escalar una posición en la general (ahora 3.º), el valenciano sigue lejos de la cabeza, a más de 16 minutos del liderato. Como ahora Sanders.
Una caída decisiva
Sanders se cayó en las dunas, se dañó el hombro izquierdo y fue perdiendo tiempo, hasta acumular más de 20 minutos de retraso con sus principales rivales.
La caída de Daniel Sanders en el kilómetro 138 de la especial (de 368 km, con llegada a Bisha) supuso un terremoto en la pelea por el tuareg. El australiano, que el martes había recuperado el liderato en la primera parte de la doble etapa maratón, y se mostró como el piloto más sólido, se fue al suelo en las dunas y se dañó el hombro izquierdo.
Le socorrió en primera instancia Brabec, le ayudó a volver sobre su montura -un gran gesto deportivo y solidario, que le sería bonificado-, pero el australiano fue perdiendo tiempo en cada control de paso y acabó cruzando la meta con 25 minutos de retraso respecto al vencedor del día, Adrien Van Beveren.
Lo peor para el Sanders fue que su compañero Benavides (2.º del día) le metió 23 minutos, y Brabec (4.º), 22. Las matemáticas no fallaron: Sanders perdía el liderato y salía del podio provisional, cuarto, a 16’41” de Luciano Benavides.
De modo que a falta de tres jornadas, y con el hombro dañado (que le revisaron los médicos en la neutralización de la etapa), las opciones se le complican muchísimo al campeón vigente.
