Carlos Alcaraz protagoniza y Alexander Zverev mano a mano una de las dos semifinales del Open de Australia 2026. En un partido totalmente épico y que finalizó con victoria para el jugador español, por 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4) y 7-5la polémica también quiso ser protagonista después de que Carlitos sufriera calambres durante el tercer set.
En dicho momento, el tenista germano le recriminó al supervisor ya la jueza de silla que el número uno del mundo no podía ser atendido por ese problema físico. “¡Tiene calambres! ¿Qué es esta tontería? ¡No puede ir al médico, tiene calambres!. ¿Qué otra cosa podría ser? ¡Esto es una tontería completa! ¡Tonterías! ¡Esto es increíble!”le aseguró el propio Sascha al supervisor del partido.
Sin embargo, los servicios médicos atendieron a Alcaraz y el resto es historia: amago de remontada del Zverev, que logró empatar un 2-0, y victoria sufrida en la quinta manga para el murcianoque se adentra de esta forma en su primera final del Open de Australia para intentar completar los cuatro ‘grandes’ con apenas 22 años de edad.
La opinión de Boris Becker
Esta escena polémica ha sido comentada por exjugadores y expertos de este deporte, como, por ejemplo, Boris Beckerque no dudó en echar un ‘capote’ a su compatriota Alexander. “Tiene toda la razón. Cualquiera se habría enfadado. Era el ganador en ese momento, porque Alcaraz no podía seguir jugando. Carlos es un chico inteligente… dice que tiene un pinchazo ligero y se permite el tiempo muerto por lesión”, destacó, justo antes de puntualizar que habría que seguir de cerca estas situaciones para evitar estos tipos de malentendidos.
“El juez de silla y el árbitro no pueden saberlo. Zverev piensa que Sinner y Alcaraz están protegidos en este tipo de casos, y deben estar pendientes a las reglas para que no haya una diferencia entre estos y el resto de tenistas. Fue una batalla de clase mundial, pero hay que abordar este tema… no se puede pedir un tiempo médico por calambres”, sentenció Becker. Ahora, el actual número uno del mundo se enfrentará en la final por el título a Novak Djokovic, que se cargó también en cinco sets al vigente campeón del torneo, Jannik Sinner.
