«Los inspectores siempre tendrán un incentivo para realizar liquidaciones de mayor cantidadcon el fin de maximizar el fondo de primas tanto para ellos mismos como para todos los participantes en el sistema. Sostener o afirmar lo contrario supone ignorar el motor fundamental … y la dinámica del sistema de primas de la AEAT». El bufete londinense de litigios Amsterdam & Partners, que hace algo más de un año desató una guerra abierta contra la Hacienda española al acusarla de «carterista» en una publicidad en ‘Financial Times’, circulará a partir de este viernes un detallado dossier de ocho páginas en el que denuncia el controvertido sistema de bonificación de los inspectores de Hacienda, que se sitúa en la base de lo que a su juicio es un entramado creado para exprimir a los contribuyentes.
El documento, al que ha tenido acceso ABC, concluye, a partir de información extraída de documentos oficiales, que los inspectores obtener hasta un 50% más de salario anual gracias a estas primas asociadas a resultados, lo que según sus cálculos suponen más de 30.000 euros al año de media por cada uno, y que su funcionamiento es pernicioso porque ese bonus es mayor «cuanto mayor es el número de sanciones». Además, denuncia que Hacienda ha creado un sistema «completamente absurdo» para justificar que los inspectores no tengan que devolver sus bonos cuando los expedientes abiertos son tumbados por la Justicia.
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«Busca mermar la acción contra el fraude»
El dossier, elaborado por el que fuera asesor de Tony Blair, Chris Wales, sostiene sus datos en el agregado de productividades que se recoge en las cuentas anuales de la Agencia, que sumaron 282 millones en 2025, y en la distribución del 30% para inspectores y 70% para el resto que opera en alguna de esas bolsas. Fuentes de los inspectores rechazan esos cálculos. aseguran que no todas las bolsas de productividad llegan al personal que inspeccionan a los contribuyentes, ni están asociados a objetivos de recaudación y que las que sí lo están establecidos más de una docena de criterios diferentes para poder tener acceso a esas primas, entre los que se encuentran aspectos relacionados con la consistencia del expediente y con que no haya revocaciones por parte de la oficina técnica.
El expediente identifica una dotación para primas de 282 millones, pero los inspectores niegan que toda esa cantidad sea para el personal que hace inspección.
Como denuncia el dossier elaborado por Wales, el sistema de primas de productividad de los inspectores de Hacienda es muy confuso, bastante opaco y en algunos casos arbitrario, ya que su distribución depende de factores subjetivos o no bien definidos. Hay hasta cinco tipologías diferentes de bolsas de productividad en la Agencia Tributaria y los inspectores consultados identifican cuatro conceptos distintos en sus nóminas, pero no todas están vinculadas a objetivos recaudatorios ni tampoco todas son percibidas por el personal que realiza los trabajos de inspección a contribuyentes.
Inspectores de Hacienda consultados por ABC recuerdan que algunas de las bolsas de productividad actuales se les reconocieron en el marco de negociaciones salariales a nivel de toda la Agencia Tributaria en las que los inspectores de Hacienda (grupos A1) fueron excluidos de las mejoras salariales arrancadas por los sindicatos de clase, y luego fueron compensados vía productividad. Es decir, se trata de parches articulados para evitar un posible conflicto interno en la Agencia.
Primas a cambio de recaudación
La bolsa de productividad más controvertida es la del llamado PIA, el Plan de Intensificación de Actuaciones ideado por Cristóbal Montoro en 2014 para tratar de aumentar las actuaciones y los resultados de la lucha contra el fraude de la Inspección por la vía de ofrecer un bono salarial a todo aquel que se ofrece voluntariamente para hacer más horas y más actuaciones de inspección. Eran los años posteriores a la crisis financiera y en origen el plan, en efecto, se vinculó a la consecución de una serie de objetivos de recaudación, pero con el paso del tiempo y la aparición de polémicas asociadas a los supuestos incentivos perniciosos de ese esquema el plan se fue sofisticando y estableciendo otros objetivos, si bien siempre vinculado a la consecución de unos objetivos de recaudación no especialmente ambiciosos. En el plan de 2025, la cifra a obtener de enero a noviembre era de 13.382 millones de euros, cuando en 2024 la cifra del total del año superó holgadamente los 18.000 millones de euros.
Según una nota circulada por CC.OO., el rendimiento medio de esta bolsa en 2025 para los inspectores de hacienda del grupo A1 fue de 9.757 euros.
El expediente subraya, sin embargo, que la bolsa del bono crece en la medida que lo hacen los resultados de la lucha contra el fraude y que ese esquema condiciona de alguna manera la actuación de los inspectores. «Todos los miembros del equipo pueden beneficiarse potencialmente de la emisión de una liquidación de mayor cantidad, por lo que existe un interés común entre todos los implicados en el proceso de inspección y en la determinación de su resultado», destaca el documento.
